ENSEÑANZAS PARA JÓVENES
 

 
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J / I.C.E.A.
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ENSEÑANZAS PARA JÓVENES

INTRODUCCIÓN

Puesto que la vida espiritual del joven creyente necesita alimentarse y crecer continuamente a través de la Palabra de Dios, es conveniente conocer a fondo las escrituras para lograr dicho objetivo.

Debe por lo menos estudiarse aquella enseñanza básica que sea útil para un sano desarrollo espiritual.

Por esta razón, desde hace algunos años atrás, sentí la necesidad de escribir un manual de estudio para aplicarse en la escuela dominical de los jóvenes, donde se viera un evangelio “práctico” y como “un estilo de vida” que conviene llevar.

El estudio bíblico es importante en todos sus aspectos, ya sea de tipo doctrinal, teológico, histórico, profético, etc.; sin embargo, también debe considerarse el público al cual esté dirigido dicho estudio, ya que el interés del alumno por la Palabra de Dios, dependerá de la utilidad que se le haga ver al alumno respecto a ella.

Los temas presentados en este manual han sido preparados con el fin de que el joven cristiano madure espiritual, emocional, y mentalmente; de tal manera que, en todos los aspectos de su vida, “esté enteramente preparado para toda buena obra”.

El Autor

TEMA I: EL SIGNIFICADO DE SER CRISTIANO



¿Por qué soy cristiano?

Siempre que se nos hace esta pregunta respondemos una infinidad de razones; ya sea que digamos: “soy cristiano porque si no me voy al infierno”, o “es que el pastor me dijo que pasara al altar y yo pasé”, o “porque voy a la iglesia todos los domingos y me gusta”.

No hay peores razones que estas para responder a una pregunta tan importante, dado que, de la respuesta que demos, dependerá nuestra salvación.

La respuesta acertada es que somos cristianos porque Cristo nuestro Señor hizo un cambio tan radical en nuestra vida, y nos dio una manera tan diferente de vivir que, lo que mas deseamos es seguirle, servirle y obedecer su palabra, mostrándole al mundo el poder de Dios y su misericordia a través de nuestra vida. Esta es la razón por la cual soy cristiano, es decir, soy un seguidor de Cristo.

¿Por qué Dios se interesa en el humano?

La respuesta es porque somos creación suya, hechos a su semejanza (Gen. 1:26-27), y aun cuando el hombre se apartó de él por voluntad propia, Dios ha buscado siempre la manera de restaurar al hombre en su comunión con él.

¿Cómo debe vivir un cristiano?

Debemos vivir santamente; lo cual significa dejar de hacer todo aquello que no sea de alabanza para Dios, que no sea de bendición a otros y que no nos edifique. (2ª Cor. 7:1)

¿Cómo puedo servir a Dios y a los demás?

Siendo obedientes a Dios y siendo bondadosos con el necesitado, es la mejor manera de servir en todo tiempo, ya que si amamos a Dios, sentiremos amor por nuestro prójimo, y si somos bondadosos con los demás, estamos sirviendo a Dios.



¿QUÉ ENEMIGOS TIENE EL CRISTIANO?

El principal enemigo es el diablo.

La Biblia nos alerta de este ser espiritual, y nos dice: “Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo como león rugiente, anda buscando a quien devorar”. (1ª Pedro 5:8). Y en otro pasaje: “Someteos pues a Dios; resistan al diablo y huirá de ustedes”. (Santiago 4:7).

Los placeres que el Mundo ofrece.

También la Palabra habla al respecto: “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. (Santiago 4:4).

También menciona: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. (Santiago 1:26).

Las falsas doctrinas.

El Señor Jesús mencionó lo siguiente: “Guardaos de los falsos profetas, que se visten con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”. (Mateo 7:15).

La desobediencia y rebeldía a Dios.

Mateo 7:21 dice: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.

La religiosidad.

Jesús se indignó con la gente religiosa de su época: “¡Ay de vosotros escribas y fariseos hipócritas! Porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando”. (Mateo 23:13).

Nuestra propia “carne” (atracción por el pecado).

Jesús también nos dice: “Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”. (Mateo 26:41).

Cualquier otra cosa que pretenda apartarnos de Cristo se considera enemigo del cristiano.



¿CUÁLES “ARMAS” TIENE EL CRISTIANO?



En primer lugar, contamos con la protección de aquel que nos puede dar la victoria a diario en nuestra vida:

“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (1ª Cor. 15:57).

El Señor Jesús es nuestro mejor y principal aliado, ya que a través de él, es como nos mantenemos de pie cada día bajo el ataque del diablo.

Aparte de tener a Cristo en nuestra vida, contamos con su Palabra, la Biblia:

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. (Lc. 21:33).

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y mas cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. (Heb. 4:12).

La obediencia a Dios es algo ampliamente necesario en la vida del creyente, ya que es la manera de alejar al diablo de nosotros:

“Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. (Stg. 4:7).

La oración, es un arma muy poderosa para mantenernos de victoria en victoria, ya que a través de ella, recibimos dirección, revelación y poder de Dios:

“Velad y orad para que no entréis en tentación…” (Mt. 26:41).

Finalmente, tenemos la descripción de las armas que describe el apóstol Pablo en Efesios 6:10-20 :

“Por lo demás hermanos míos, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza”. (Efe. 6:10).

Con esta introducción comienza Pablo la descripción de lo que él consideraba la armadura de Dios; donde se nos habla del cinturón, simbolizando la verdad; la coraza, que significa justicia; el calzado, que nos dice que debemos llevar el evangelio a los demás; el escudo, que significa la fe; el yelmo (casco), que es el que protege la cabeza, ya que representa la salvación; y finalmente tenemos la espada del Espíritu, que obviamente es la Palabra de Dios.

Todo lo anterior nos ayuda a mantenernos firmes cuando los enemigos del cristiano atacan, y nos ayuda a vencerlos en todo tiempo.



¿QUÉ SON LAS PRUEBAS Y LAS LUCHAS?



El Señor Jesús nos advierte en Juan 16:33 sobre la aflicción que tendríamos en el mundo, pero también nos dice que confiemos en él, ya que Jesús venció al mundo.

Las pruebas que a veces padecemos, son enviadas por Dios a manera de “examen”, y esto con el fin de hacernos ver dónde nos falta reforzar la comunión con Dios para no apartarnos de él. Aun cuando padecemos mucho en algunas ocasiones debido al periodo de prueba, esta nos ayuda a acercarnos más a Dios cada día:

“..para que sometida a prueba vuestra fe, mucho mas preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra, cuando sea manifestado Jesucristo…”

(1ª Pedro 1:7).

Las luchas, por otro lado, vienen de parte del diablo con el único fin de destruir la obra de Dios:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”. (Efe. 6:12,13).



TEMA II : EL PODER DE LA ORACIÒN



¿CUÁL ES EL ALIMENTO DIARIO PARA MANTENERNOS EN EL SEÑOR?



No cabe duda que la respuesta es: LA ORACIÓN.

La oración es muy importante porque es la comunicación del hombre con Dios. Por medio de esta, el hombre expresa sus sentimientos, emociones, necesidades y anhelos a Dios, siendo también un medio para adorarle.

A través de ella se intercede por los que no conocen a Dios (1ª Tim. 2:1-4).

Nos ayuda en medio de la aflicción y enfermedad (Stg. 5:13-16).

Tenemos autoridad sobre cualquier cosa (Stg. 5:17,18).

Obtenemos poder de Dios (Hch. 4:23-31).

Reconocimiento por parte de Dios (Hch. 10:1-4).

Obtenemos revelación (Hch. 11:4-12).

Derramamos nuestro espíritu a Dios (1º Sam. 1:1-17).

Alabamos a Dios (1º Sam. 2:1-10).

Confesamos nuestro pecado ante Dios (Dan. 9:3-5).



Ahora bien, ¿cómo debo orar?

La Biblia habla de una manera completa sobre este tema, y nos insta a orar a Dios de las siguientes maneras:

En confianza (Mt. 7:7-8; Filp. 4:6)

Con sabiduría (Stg. 4:3)

Con temor a Dios (Jn. 9:31)

En el nombre de Jesús (Jn. 16:24)

Conforme a la voluntad de Dios (1ª Jn. 5:14)

Sin hipocresía (Mt. 6:5-8)

Con alabanza y humildad (Mt. 6:9-13)

Con gratitud (Dan. 2:23; 6:10)

Con insistencia (1ª Tes. 3:10; 5:17)

En santidad (1ª Tim. 2:8)

Con un propósito definido (2ª Tes. 3:1; Rom. 15:30,31; Col. 4:3)

Pidiendo bendición para otros (Ef. 1:16,17; 3:14-19)

En todo tiempo (Ef. 6:18; Sal. 55:17)

Como pudimos ver en estas citas (le recomiendo que las busque si no lo hizo), la oración es más que “palabrerías”, ya que está llena de poder, de unción, revelación, y bendición para nosotros y para los demás, incluso aquellos que no conocen a Dios.



EFECTOS DE LA ORACIÓN.

Mueve el corazón de Dios.

Mencionaré solo cuatro casos de los muchos que hay en la palabra de Dios, ya que son más que suficientes:

1º Cuando el profeta Jonás desobedeció a Dios, tuvo que pagar la consecuencia de su acción; esto lo llevó a parar al vientre de un animal marino en el cual estuvo tres días, y en ese lugar y en esa condición, Jonás consideró y elevó una oración a Dios de la siguiente manera:

“Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez, y dijo:

Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste.

Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, y me rodeó la corriente; todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

Entonces dije: desechado soy de delante de tus ojos; mas aun veré tu santo templo.

Las aguas me rodearon hasta el alma, me rodeó el abismo; el alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.

Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.

Los que siguen vanidades ilusorias, su misericordia abandonan. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.

Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”. (Jonás 2:1-10).

2º El tercer rey de Israel, Salomón, hace también una oración con motivo de la dedicación del templo que él le había construido a Dios, mencionando lo siguiente:

“Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar.

Oye, pues, la oración de tu siervo, y de tu pueblo Israel; cuando oren en este lugar, también tú lo oirás en el lugar de tu morada, en los cielos; escucha y perdona”. (1º Reyes 8:28-30).

3º Este pasaje habla también de cómo la oración puede mover el corazón de Dios:

“…si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. (2º Cròn. 7:14).

4º El rey Ezequias experimentó en carne propia el efecto de la oración que tuvo lugar cuando Dios había determinado quitarle la vida:

“En aquellos días Ezequias cayó enfermo de muerte.

Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás.

Entonces él volvió su rostro a la pared, y oró a Jehová y dijo:

Te ruego, oh Jehová, te ruego que hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezequias con gran lloro.

Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezequias, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová.

Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mi mismo, y por amor a David mi siervo”. (2º Reyes 20:1-6).

¡Qué grande es la misericordia de Dios! A través de estas oraciones la bondad de Dios nuestro Señor y su amor por el hombre se hacen presentes, no dejando al ser humano en su angustia, sino más bien, le rescata en medio de la prueba y de la aflicción.

Tiene efectos en el hombre.

Cuando hacemos una petición a Dios, no dudando nada, Dios responde de una manera sorprendente; tal es el caso de Nehemìas en el siguiente pasaje:

“Me dijo el rey: ¿qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judà, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré.

Además dije al rey: Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del rió, para que pueda pasar hasta llegar a Judà; Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí”.

(Nehemías 2:4-8).

Este pasaje nos muestra cómo Nehemías puso en oración la petición que iba a hacerle al rey, ya que pensaba que el rey no le iba a permitir que fuera tan lejos, y menos a reedificar un templo que la misma gente del rey había destruido.

Nehemías confiaba en que la oración tendría efecto sobre el rey…y efectivamente lo tuvo.

La oración no tan solo actúa en situaciones presentes, sino también a futuro.

“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos…” (Jn. 17:20).

En el texto anterior, Jesús está orando por sus discípulos para que tuvieran poder, dirección de Dios, y otras bendiciones más; sin embargo, no tan solo oró por ellos, sino que también por los que habríamos de creer en él en las siguientes generaciones. ¡Gracias Jesús por haber orado por mí!



¿Responde Dios siempre a la oración?

En ocasiones Dios responde “sí” o “no” a nuestras peticiones. A veces, queda en silencio, y cuando esto último sucede es porque hay pecado en nuestra vida y eso bloquea nuestra comunión con Dios.

A continuación veremos algunos pasajes para aclarar lo anterior:

“Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas”. (1º Sam. 28:6).

Mas adelante, en este mismo pasaje se menciona:

“Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy”. (1º Sam. 28:18).

Cuando Saúl desobedeció a Dios y empezó a apartarse de él, entonces Dios ya no le siguió dando más instrucciones, por eso menciona la escritura que Dios guardó silencio y ya no le habló más.

Otro ejemplo de esto lo encontramos en los escritos de Salomón:

“Entonces me llamarán, y no responderé; me buscarán de mañana, y no me hallarán.

Por cuanto aborrecieron la sabiduría, y no escogieron el temor de Jehová, ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía…”

(Proverbios 1:28-30).

Los ejemplos anteriores hablan de cómo Dios en ocasiones permanece en silencio a causa de nuestro pecado, pero a veces, la negativa es por otra razón con otro propósito:

“..me fue dado un aguijón en mi carne…respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2ª Cor. 12:7-9).

“Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió”. (Hch. 16:6,7).

A veces creemos que estamos haciendo o pidiendo lo correcto, y de hecho puede ser que así sea, sin embargo, aun cuando lo que pidamos sea bueno, debemos recordar que Dios nos ofrece cosas mejores que las que le pedimos.

Cuando Dios responde a la oración, suceden cosas como las siguientes:

“Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo: Sol, detente en Gabaòn; y tú, luna, en el valle de Ajalòn. Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos.

Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel”.

(Jos. 10:12-14).

Espero que el tema de la oración haya sido suficientemente claro y de interés para usted. Espero en Dios que ponga por obra lo que este estudio le haya dejado.

Recuerde que la oración es un arma poderosa en cualquier circunstancia.



TEMA III : HUMILDAD



¿Cuál es el principio para no apartarnos de Dios?

La respuesta es: La humildad ante Dios y los hombres.

Dentro de los muchos principios de la Palabra de Dios, tales como de santidad, amor al prójimo, obediencia, etc., existe también el de humildad. Este último principio, no es más importante que los demás, pero sí es ampliamente necesario en la vida de cada creyente para poder seguir en comunión tanto con Dios, como con el hombre.

Lo anterior está probado una y otra vez en las narraciones bíblicas, mostrándonos la importancia y la repercusión de tener la humildad o la falta de ella en nuestra vida diaria.

Jesús mismo hace mención en el siguiente pasaje acerca de este principio:

“Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido”. (Lc. 14:11).

Esta aseveración tal vez no sea comprensible del todo, por lo tanto, necesitamos conocer algo más al respecto:

“Ser humilde significa tener un concepto de sí mismo acorde a la realidad, sin alterar la autoestima, teniendo en claro los límites que tenemos como seres humanos y aun como hijos de Dios”.

Veamos lo que dice el apóstol Pablo en el siguiente pasaje:

“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga mas alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”. (Rom. 12:3).

Conforme a lo que acabamos de ver, nos damos cuenta de lo que significa ser humilde y de la importancia que esto representa. A continuación, veremos cómo ser humildes ante Dios.

Reconocer la grandeza de Dios.

El salmo 8:3,4 menciona: “Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?”.

El salmista reconoce la bajeza del humano y su insignificancia al comparar las obras de Dios con él. Declara que el humano no es digno de ser visitado por Dios, y se hace estas interrogantes mostrando la humildad del humano ante su creador.

Buscar a Dios en medio de la aflicción.

“Entonces Josué rompió sus vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta caer la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas”. (Jos. 7:6).

No podemos salir por nuestras propias fuerzas de los problemas que nos afectan, por lo tanto debemos voltear siempre a Dios buscando su favor.

Venciendo el orgullo.

“Pero David respondió a Saúl: ¿Quién soy yo, o qué es mi vida, o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey?”. (1º Sam. 18:18).

David recibió una oferta del rey Saúl, la cual era la mano de una de sus hijas y así convertirse en un príncipe de Israel, sin embargo, David no se llenó de orgullo ni de vanidad, por el contrario mostró una humildad genuina y rechazó la oferta.

Siendo obediente.

“Él entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio”. (2º reyes 5:14).

Un general sirio llamado Naamàn estaba enfermo de lepra, y acudió a un profeta de Israel para ser sanado. El profeta le dijo que se zambullera en un río el cual estaba “lamoso” y el general se rehusó, sin embargo sus siervos lo hacen cambiar de parecer y él finalmente accede. En esta actitud, el general dejó de lado su orgullo y accedió a lo que el profeta de Dios le decía, practicando así la humildad a través de la obediencia.

Reconociendo limitaciones.

“Espera, oh Israel, en Jehová, desde ahora y para siempre”. (Sal. 138:3).

Alejarse de la soberbia.

“Ciertamente la soberbia concebirá contienda...”. (Prov. 13:10).

Ser como niños ante Dios.

El Señor Jesús en repetidas ocasiones mencionó a los niños como modelos de vida a seguir, y esto no significaba que debiéramos tener conductas infantiles, sino más bien, que viviéramos como viven ellos, es decir, de una manera inocente ante lo malo, ser totalmente dependientes a sus padres (en este caso nosotros ante Dios como nuestro Padre) y sin afanes ni conflictos de ninguna índole.

Veamos lo que dice Jesús en el siguiente pasaje:

“En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿quién es el mayor en el reino de los cielos?

Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos”. (Mt. 18:1-4).

Queda claro en este pasaje que la humildad está presente en los niños de una manera natural, y como dijo Jesús, debemos ser como ellos.

Reconocer el poder de Dios en nuestra vida.

El apóstol Pablo reconoció que lo que él era y lo que había logrado, era porque Dios lo había permitido, y no por sus propios medios.

Al igual que Pablo, debemos reconocer a Dios como el autor material e intelectual de todo lo que tenemos, somos y lleguemos a ser.

“Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”. (1ª Cor. 15:9,10).

Sirviendo a los demás desinteresadamente y sin egoísmo.

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

Haya pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. (Fil. 2:3-5).

El salmo 138:6 menciona:

“Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos”.

Queda claro entonces que Dios demanda humildad en nuestro diario vivir, en cualquier parte en que nos encontremos y bajo cualquier circunstancia.

Si tú quieres que Dios atienda tus peticiones, aprende a ser humilde.



¿Es lo mismo humillarse y ser humillado?

No. Aunque parece lo mismo existen grandes diferencias al respecto.

La Biblia nos habla acerca del tema mostrando la respuesta a esta pregunta.

Presentaré algunos ejemplos de personajes que fueron humillados de una manera vergonzosa a consecuencia de sus actos, y que de ningún modo practicaron la humildad. Estos personajes son:

Sansón.

“Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.

Mas los filisteos le echaron mano, y le sacaron los ojos, y le llevaron a Gaza; y le ataron con cadenas para que moliese en la cárcel”. (Jue. 16:20,21).

El pueblo de Israel.

“Traeré, por tanto, los más perversos de las naciones, los cuales poseerán las casas de ellos; y haré cesar la soberbia de los poderosos, y sus santuarios serán profanados”. (Eze. 7:24).

El rey Nabucodonosor.

“Habló el rey y dijo: ¿no esta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?

Aun estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete años pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere”. (Dan. 4:30-32).

Y los ejemplos podrían seguir, sin embargo, considero que ha sido bastante claro el mensaje.

Por otro lado, hubo otros personajes que decidieron humillarse de una manera totalmente diferente. Estos fueron enaltecidos cuando se sometieron a Dios.

Abel.

“Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y su ofrenda”. (Gen. 4:4).

Noe.

“Pero Noe halló gracia ante los ojos de Jehová”. (Gen. 6:8).

Abraham.

“ Y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos”. (Gen. 22:16,17).

También aquí la lista podría continuar, dado que hay muchos otros personajes que se sometieron a Dios y disfrutaron de los beneficios que esto traía.

Pues bien, hasta aquí el tema de la humildad. Espero en Dios que tengamos la sabiduría para vivir de una manera humilde siempre en nuestra vida diaria.

No se le olvide los ejemplos anteriores; usted decide si quiere “ser humillado” por su pecado, o “humillarse ante Dios” para ser enaltecido por él. Porque:

“Cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido”. ( Lc. 14:11).



   
 
Doctrina de los Ángeles

Introducción: Una verdad que encontramos a lo largo y ancho de la Escritura, es la existencia de unos seres celestiales muy distintos de los seres humanos y de la Deidad misma. Estos seres nos son presentados como superiores al hombre. Se mencionan estos seres por lo menos unas 108 veces en el A.T. y 165 veces en el N.T. Es tanto lo que la Biblia habla de estos seres, sean ángeles buenos o malos, que la doctrina tocante a ellos, nunca debiera ser pasada por alto. Por ello, dedicaremos en esta ocasión un análisis de dichos seres.



Su naturaleza.

El vocablo ángel, que se deriva bien de mal'ak del hebreo del A.T., o bien de aggelos del griego del N.T., quiere decir simplemente mensajero. Los ángeles santos son mensajeros de Dios, mientras los caídos son mensajeros de Satanás, el "dios de este siglo".

* En cuanto a la naturaleza de los ángeles, son descritos:

(1) Como espíritus puros, esto es, seres inmateriales e incorpóreos. Vea, Heb. 1:14 "¿Acaso no son todos espíritus servidores, enviados para ministrar a favor de los que han de heredar la salvación?".

(2) Son criaturas creadas por Dios, no se reproducen ni se desarrollan como los humanos, sino que fueron creados poseyendo sabiduría y poder. Col. 1:16 "porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él"; Mat. 22:30 "porque en la resurrección no se casan ni se dan en casamiento, sino que son como los ángeles que están en el cielo".

* En cuanto a sus relaciones con el espacio es descrita no como una omnipresencia (que está en todas partes) por cuanto están siempre en algún lugar, y no en todas partes al mismo tiempo, pero no están limitados como lo estamos nosotros, ellos pueden pasar de una porción de espacio a otra. Vea Daniel 9:21 "Aún estaba hablando en oración, cuando Gabriel, el hombre al cual yo había visto en visión al principio, voló rápidamente y me tocó, como a la hora del sacrificio del atardecer. Vino y habló conmigo diciendo: "Daniel, ahora he venido para iluminar tu entendimiento. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para declarártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la palabra y comprende la visión"

* Como personas, poseen inteligencia, voluntad y poder. Sus conocimientos son superiores a los nuestros. Como personas saben alabar; Sal. 148:2 "¡Alabadle, vosotros todos sus ángeles! ¡Alabadle, vosotros todos sus ejércitos!". En cuanto a sus conocimientos saben sus limitaciones, Mat. 24:36 "Pero acerca de aquel día y hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los cielos, ni aun el Hijo, sino sólo el Padre".También en cuanto a poder son superiores a los hombres. La grandeza de sus poderes se manifiesta por los nombres y títulos que se les dan, vea Efe. 6:12 "porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales". Referencia ésta a los ángeles caídos. En cuanto a los ángeles fieles a Dios, se nos dice que son: "poderosos en fortaleza". (Sal. 103:20).

* Tienen limitaciones. No obstante, ser poderosos, están sin embargo sujetos a limitaciones que son propias de todas las criaturas. Los ángeles por tanto no pueden crear cosas, no pueden cambiar sustancias, no pueden actuar sin medios, no pueden escudriñar el corazón del hombre, por cuanto estas prerrogativas son exclusivas del Creador. Por ello, la intervención de los ángeles no es optativa, sino permitida u ordenada por Dios, y según Su voluntad.

Su Posición ante Dios.

En cuanto a su posición ante Dios, se enseña claramente que todos eran originalmente santos. También se infiere que fueron sometidos a un período de prueba, y que algunos guardaron su primer estado, y que otros no. Los que mantuvieron su integridad son descritos como confirmados en un estado de santidad y gloria. Los que no, serán enviados al castigo eterno. Mat. 25:41 "Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles"; 2 Pedro 2:4 "Porque si Dios no dejó sin castigo a los ángeles que pecaron, sino que, habiéndolos arrojado al infierno en prisiones de oscuridad, los entregó a ser reservados para el juicio", Judas 1:6. "También a los ángeles que no guardaron su primer estado sino que abandonaron su propia morada, los ha reservado bajo tinieblas en prisiones eternas para el juicio del gran día".

La morada de los ángeles.

La Biblia menciona que estos seres con todas sus categorías tienen habitaciones fijas y centros para sus actividades. Mediante el uso de la frase "los ángeles que están en el cielo" (Mr. 13:32) Cristo, afirma definitivamente que los ángeles habitan los lugares celestiales. El apóstol Pablo escribe: "Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema".(Gál. 1:8). Pedro al referirse a ellos, nos dice que están sujetos a Cristo 1 Ped. 3:22 "Ahora él, habiendo ascendido al cielo, está a la diestra de Dios; y los ángeles, las autoridades y los poderes están sujetos a él". De los ángeles caídos se dice también que habitan los aires o los lugares celestiales: "Porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales".(Efes. 6:12).

Modo de su existencia.

Comparada a la existencia humana y animal, la de los ángeles se puede denominar como señalamos previamente incorpórea. No obstante, algunos eruditos creen que esto es cierto sólo en el sentido de que no tienen un organismo mortal como el de los humanos. Dicen estos estudiosos que, el problema estriba en que los hombres no podemos discernir tales cuerpos. Esto es algo como tratar de interpretar el cuerpo espiritual de Cristo, ver 1 Cor. 15:44-50. "Se siembra cuerpo natural; se resucita cuerpo espiritual. Hay cuerpo natural; también hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: el primer hombre Adán llegó a ser un alma viviente; y el postrer Adán, espíritu vivificante. Pero lo espiritual no es primero, sino lo natural; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es celestial. Como es el terrenal, así son también los terrenales; y como es el celestial, así son también los celestiales. Y así como hemos llevado la imagen del terrenal, llevaremos también la imagen del celestial. Y esto digo, hermanos, que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción heredar la incorrupción".

* Estos seres pueden acercarse a la esfera de la vida humana. Según lo que demande la ocasión, ellos pueden aparecerse a hombres de tal manera que pasan como tales. Leamos Gn. 19:5 "Y llamaron a Lot y le dijeron: --¿Dónde están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos".

Número de los ángeles.

La Biblia afirma que los ángeles son una gran multitud. Es razonable pensar que hay tantos seres espirituales en existencia que como los que ha habido de seres humanos en toda la historia de la tierra. David escribió: "Los carros de Dios son miríadas de miríadas, y millares de millares. ¡Entre ellos el Señor viene del Sinaí al santuario!" (Sal. 68:17). Daniel dice: "Un río de fuego procedía y salía de delante de él. Miles de miles le servían, y millones de millones estaban de pie delante de él. "El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos". (Daniel 7:10). Jesús mismo dice en Mateo 26:53 "¿O piensas que no puedo invocar a mi Padre y que él no me daría ahora mismo más de doce legiones de ángeles?" Una legión romana se componía de 4000 a 6000 soldados (en suma serían unos 72,000 soldados). Juan en su experiencia gloriosa, nos describe lo que vio: "Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era miríadas de miríadas y millares de millares". (Apoc. 5:11). En Hebreos 12:22 leemos: "Más bien, os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celestial, a la reunión de millares de ángeles".

El ministerio de los ángeles.

Las Escrituras enseñan que los santos ángeles ministran:

(1) En el culto y servicio de Dios. Apoc. 5:11-12 "Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. El número de ellos era miríadas de miríadas y millares de millares. Y decían a gran voz: "Digno es el Cordero, que fue inmolado, de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza." Sal. 148:1-2 "¡Aleluya! ¡Alabad a Jehovah desde los cielos! ¡Alabadle en las alturas! ¡Alabadle, vosotros todos sus ángeles! ¡Alabadle, vosotros todos sus ejércitos!"; ver también Mat. 4:11 "Entonces el diablo le dejó, y he aquí, los ángeles vinieron y le servían".

(2) En la ejecución de la voluntad de Dios. Sal. 103: 20-21 "Bendecid a Jehovah, vosotros sus poderosos ángeles que ejecutáis su palabra obedeciendo la voz de su palabra. Bendecid a Jehovah, vosotros todos sus ejércitos, servidores suyos que hacéis su voluntad" 2 Cró. 32:21 "Y Jehovah envió un ángel, el cual hirió a todos los guerreros esforzados, a los oficiales y a los jefes en el campamento del rey de Asiria. Senaquerib se volvió a su tierra con el rostro avergonzado. Y cuando entró en el templo de su dios, algunos de sus propios hijos lo mataron allí a espada".

(3) En la ministración de los herederos de Salvación (Heb. 1:14); Ayudan a Daniel en el foso de los leones (Dan. 6:22); ellos sacaron a Pedro de la cárcel (Hech. 12:7-11); Aparecen conduciendo a los que mueren en Dios al seno de Abraham,(Luc. 16:22), Un ángel fortaleció a Jesús en Getsemaní (Luc. 22:43), un ángel es enviado a pablo con un mensaje (Hech. 27: 23-24) Ellos acompañarán a Cristo en su segunda venida, y recogerán a su pueblo en su reino (Mat. 13:39-42; 16:27).

Clasificación de los ángeles.

La revelación bíblica identifica ciertos grupos entre los seres angelicales. Podemos inferir que hay en las designaciones para cada grupo, algún significado propio de estas huestes espirituales. Col. 1:16 "porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él". También Efe. 6:12 "porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales".

* Por la terminología empleada, cuando se habla de tronos se refiere a los que se sientan en ellos; los dominios, a los que reinan; los principados, a los que gobiernan; las potestades, a los que ejercen supremacía, y las autoridades, se refiere a los que tienen la responsabilidad imperial. Parece ser que las esferas celestiales de gobierno exceden a los reinos humanos así como el Universo es más grande que la tierra.

Los Angeles Escogidos.

Se hace referencia de ellos en 1 Tim. 5:21 "Requiero solemnemente delante de Dios y de Cristo Jesús y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicio, no haciendo nada con parcialidad". Cuando se dice que son escogidos, claramente se infiere que estos seres fueron creados con un propósito, y que en su reino, como en el del hombre, los designios del Creador serán llevados a cabo perfectamente.

Los Querubines, los Serafines y los Seres Vivientes.

Algunos estudiosos insisten en que estos seres son figuras artificiales, simbólicas y temporales que en sí mismas no tienen existencia temporal. La razón que dan, es porque estas designaciones específicas no están unidas a los ángeles en ninguna parte de la Biblia. Esta opinión no es compartida por muchos estudiosos.

* El Dr. C. I. Scofield dice: "Estos seres son ángeles exaltados a un alto rango, pero separados de los que gobiernan. Los distintos términos empleados parecen indicar una distinción de servicio. Los Querubines. Este título habla de una posición alta y santa y su responsabilidad como tal se relaciona estrechamente con el trono de Dios. Los Seres vivientes son idénticos con los Querubines. El tema, sigue diciendo el Dr. Scofield, es algo obscuro, pero tomando en cuenta la posición de los querubines en la puerta del Edén, en la cubierta del Arca del Pacto, y en Apocalipsis 4, se concluye que ellos se relacionan claramente con la vindicación de la Santidad de Dios". (Hasta aqui la cita del Dr. Scofield).

Algunos pasajes donde aparecen dichos seres son: (Sal. 99:1; Isa. 37:16; Eze. 1:5-13, cáp.10; Apoc. 4:6-8).

* Los Serafines. El título Serafín (abrasadores) habla de la adoración sin cesar, de su ministerio de purificación, y de su humildad. aparecen una sola vez en la Biblia. Isa. 6:1-3 "En el año que murió el rey Uzías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime; y el borde de sus vestiduras llenaba el templo. Por encima de él había serafines. Cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. El uno proclamaba al otro diciendo: --¡Santo, santo, santo es Jehovah de los Ejércitos! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!".

El Arcángel.

Con este título se designa a Miguel (¿Quién es como Dios?) En que sentido es como Dios no se revela; pero de tres pasajes donde se hace mención directa de él, se puede notar que tiene gran autoridad. Vea, Daniel 10:13 "El príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí que Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme; y quedé allí con los reyes de Persia". Jud. 1:9 "Pero ni aun el arcángel Miguel, cuando contendía disputando con el diablo sobre el cuerpo de Moisés, se atrevió a pronunciar un juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Y "Apoc. 12:7 "Estalló entonces una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles pelearon".

El Angel Gabriel.

Significa el poderoso. En las Escrituras aparece como unas cuatro veces y siempre como mensajero o revelador del propósito divino. Ver Daniel 9:20-27, Luc. 1:26-33.

Los Angeles Especialmente Designados para Juicios.

Se conoce a ciertos ángeles solamente por el servicio que ellos rinden. De éstos, hay los que sirven como mensajeros de juicio (Gn. 19:13; 2 Sam. 24:16; Sal. 78:49) En Apocalipsis se mencionan siete ángeles los cuales reciben trompetas (Ap. 8:2) Se menciona el ángel del abismo (Ap. 9:11) El ángel que tiene poder sobre el fuego (Ap. 14:18) el ángel con una hoz aguda (Ap. 14:18-19) El ángel de las aguas (Ap. 16:5). También, en los libros apócrifos se mencionan tres ángeles de los cuales la Biblia no habla nada; éstos se llaman Rafael, Uriel y Jeremiel.
   
 
La Biblia

Su significado, origen y contenido.

Lección #1

Texto: 2 Pedro 1:21

I. ¿Qué significa el término Biblia? Biblia: viene del griego Biblion, que significa "colección de libros". También es conocida como "Los Rollos, Las Escrituras, La Palabra".

II. ¿Por qué la Biblia es palabra de Dios? Porque fue inspirada por Dios. (Jer. 36:2, 2da. Ped.1:21, 2da. Tim. 3:16) Por su fidelidad y cumplimiento. Cristo mismo afirmó su autenticidad y veracidad. (Ez. 12:25, Lc. 4:21, Jn. 5:46-.47) Porque permanece. Fue escrita hace mucho tiempo y ha llegado a nosotros en un estado de preservación. (Isa. 40:8, Mt. 24:35)

III. Estructura de la Biblia. La Biblia es una reunión de 66 libros divididos en dos partes conocidas hasta hoy como: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. Para su mejor estudio daremos datos de cada uno de ellos, así diremos que:

A. El Antiguo Testamento Está formado por 39 libros que pueden clasificarse de la manera siguiente:

1. Libros de la Ley o Pentateuco. a. Génesis; b. Exodo; c. Levítico; d. Números; e. Deuteronomio.

2. Libros históricos. a. Josué; b. Jueces; c. Rut; d. 1 Samuel; e. 2 Samuel; f. 1 Reyes; g. 2 Reyes; h. I Crónicas i. 2 Crónicas; j. Esdras; k. Nehemías; l. Ester.

3. Libros de Poesía. a. Job; b. Salmos; c. Proverbios; d. Eclesiastés; e. Cantares

4. Libros de Profetas Mayores. a. Isaías; b. Jeremías; c. Lamentaciones; d. Ezequiel; e. Daniel

5. Libros de Profetas Menores. a. Oseas; b. Joel; c. Amós; d. Abdías; e. Jonás; f. Miqueas; g. Nahúm; h. Habacuc; i. Sofonías; j. Hageo; k. Zacarías; l. Malaquías

B. El Nuevo Testamento

Está formado por 27 libros, que también podemos ordenarlos de esta forma:

1. Evangelios. a. San Mateo; b. San Marcos; c. San Lucas; d. San Juan

2. Libro de Historia. a. Libro de los Hechos

3. Epístolas Paulinas. a. Romanos; b. 1 Corintios; c. 2 Corintios; d. Gálatas; e. Efesios; f. Filipenses; g. Colosenses

h. 1 Tesalonicenses; i. 2 Tesalonicenses; j. I Timoteo; k. 2 Timoteo; l. Tito; m. Filemón

4. La carta a los Hebreos. [no se sabe a ciencia cierta quien la escribió]

5. Epístolas Universales. a. Santiago; b. 1 Pedro; c. 2 Pedro; d. 1 Juan; e. 2 Juan; f. 3 Juan; g. Judas

6. Libro de Profecía. a. Apocalipsis

IV. El Origen de la Biblia.

A. La Biblia misma nos dice de donde vino. (2 Tim. 3:16‑17 y 2 Pedro 1:21) "Inspirados por el Espíritu Santo."

B. Fueron más de 40 hombres inspirados por el Espíritu Santo que escribieron la Biblia. Eran de todas clases sociales desde campesinos hasta reyes. Fue escrita durante un período de más de 1600 años. A pesar de esto, no hay errores ni contradicciones. Es una maravilla de unidad, de pensamiento, historia, profecía y verdad espiritual. Esto prueba que detrás de los autores humanos había un Autor Divino. ¡La Biblia es la Palabra de Dios!

V. Tres Palabras Importantes.

Para comprender como llegó la Biblia a nosotros hay que entender estas tres Palabras: Revelación, inspiración, e iluminación. Encontramos estos tres pensamientos en 1 Corintios 2:9-16.

A. Revelación 1 Corintios 2: 9‑11. La única manera de saber lo que está en la mente de otra persona es que esa persona lo revele. La única manera por la cual podemos saber lo de Dios es que Dios nos lo reveló. (v. 11) Esto fue hecho por medio del Espíritu Santo. (V. 9‑10) El Espíritu Santo reveló las verdades a los escritores de la Biblia.

B. Inspiración‑ 1 Cor. 2:12‑13. No era suficiente para Dios revelar Sus verdades a ciertos hombres. También los inspiró a predicarlas y escribirlas para el beneficio de otros. No solamente les dio las ideas, sino las palabras con que expresarse. (v. 13) Pero usó el carácter y el vocabulario del autor humano. Es importante recordar que la Biblia fue escrita originalmente palabra por palabra como fue inspirada por Dios. Se llama inspiración verbal. Es una doctrina básica de la Iglesia de Dios

C. Iluminación ‑ 1 Cor. 2:14‑16. Se trata del poder de entender la Biblia. El hombre natural, o sea el perdido, no puede recibir las cosas espirituales porque no ha nacido de nuevo. (Juan 3:5‑7) La persona que es templo del Espíritu Santo y está lleno de Él puede entender las Escrituras a base del estudio y la oración. El Espíritu Santo es el Maestro Divino. (1 Juan 2:27)

VI. La iglesia cree que su origen es divino.

A. Las Iglesias cristianas de todos los tiempos, creemos que la Santa Biblia fue escrita por hombres inspirados sobrenaturalmente; y que ella es, por lo tanto, y será hasta el fin de las edades, la única revelación completa y final de la unión cristiana y la voluntad de Dios al hombre; que ella es el centro verdadero de la unión cristiana y la norma suprema por la cual toda conducta humana, todos los credos y todas las opiniones deben probarse.

B. Por la Santa Biblia nosotros aceptamos la colección de sesenta y seis libros, del Génesis al Apocalipsis, la cual en su forma escrita original, no solamente contiene y transmite la Palabra de Dios, sino que es la misma Palabra de Dios.

C. Por Inspiración, nosotros damos a entender que los libros de la Biblia fueron escritos por antiguos hombres santos, quienes fueron movidos por el Espíritu Santo en una forma tan definitiva, que sus escritos fueron sobrenatural y verbalmente inspirados y estuvieron libres de error, como ningunos otros escritos lo han sido ni lo serán jamás.



LA INSPIRACION VERBAL DE LA BIBLIA

2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21

(primera parte)

Lección #2

INTRODUCCION. La expresión "inspiración de la Biblia" designa la influencia carismática, divina, sobre los autores humanos de las Sagradas Escrituras por medio de la cual, sin que los escritores cesaran de ser los autores de sus respectivos libros, se dice que Dios es el inspirador y autor original de los libros bíblicos. Esto significa que la Biblia, habiendo sido escrita bajo la influencia sobrenatural que el Espíritu Santo ejerció sobre los autores sagrados, tiene a Dios como a su autor final y viene a ser la infalible y digna de toda confianza Palabra de Dios.

I. Terminología

A. El verbo "inspirar" viene del latín in-spirare. Aunque in-spirare literalmente significa "respirar hacia adentro", esto es, "aspirar", gradualmente vino a ser usada para describir la influencia por la cual Dios es la fuente de los libros sagrados.

B. Dos textos importantes en la terminología.

1. En el Nuevo Testamento no hay mas que una sola palabra en conexión con las Escrituras que se traduce "inspirada"; esta palabra es theopnéustos y ocurre en 2 Timoteo 3:16: "Toda la Escritura es inspirada por Dios...".

a. Ya que las raíces de theopnéustos son theós (Dios) y pnéo (arrojar el aliento), la idea, por lo tanto, de 2 Timoteo 3:16 es que las Escrituras son "exhaladas por Dios", el resultado del aliento creador de Dios. Es una forma de afirmar que las Escrituras son el resultado directo de una operación específicamente divina.

b. El origen divino de la Biblia implicado en el uso de la palabra theopnéustos contiene un concepto hebreo, ya que entre los hebreos “el aliento de Dios” era sinónimo de su poder creador: "Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca" (Sal. 33:6).

c. La identificación de "aliento con "espíritu" que se encuentra en este texto se debe al hecho de que el aliento, señal obvia de vida, era un símbolo de la vida misma, por ejemplo: "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente" (Gn.2:6).

d. Es así que el poder creador de Dios ejercido cuando el hombre vino a ser un ser viviente por la vida que le fue comunicada cuando Dios sopló en su nariz, y la habilidad sobrenatural de producir el universo de la nada por la sola presencia de su aliento, son tomados por el autor de 2 Timoteo y atribuidos a las Escrituras.

2. Otra palabra que se usa en el Nuevo Testamento en conexión con la inspiración divina de la Biblia es ferómenoi, de féro (cargar), la cual se usa en 2 Pedro 1:21: "Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo movidos por el Espíritu Santo."

a. La idea en este texto es que la profecía dada por Dios no fue el resultado del impulso propio del hombre sino oráculos divinos pronunciados por hombres santos al ser movidos (manejados) por el Espíritu Santo.

b. Esto es, lo que estos hombres dijeron fue un impulso del Espíritu Santo.

3. Por lo tanto, ambas palabras, theopnéustos (inspirada) y ferómenoi (movidos) evocan la figura de un viento lleno de vida y dinamismo: las Escrituras son el producto de la vida del Espíritu Santo cuando alentó y movió a los autores sagrados.

II. Datos bíblicos.

A. “Las Escrituras”

1. Una de las formas en que los autores del Nuevo Testamento expresan su creencia en el origen divino de la Biblia es por el uso repetido de los términos "la Escritura" o "las Escrituras"

2. El término "Escritura" se usa unas treinta veces, y la forma plural "Escrituras", unas veinte.

3. La frase "para que se cumpliese" se asocia con "la(s) Escritura(s)" para indicar que algo tenía que suceder por causa de la autoridad de las Escrituras.

4. El apóstol Pablo utiliza el término "Escritura(s)" para significar "Dios" (Ro.9:17; 10:11; Gá.3:8,22; 4:30), sugiriendo que lo que ellas dicen lo dice Dios.

5. Las Escrituras son llamadas también "santas", y se dice que presentan el evangelio de Dios el cual El prometió de antemano por los profetas (Ro. 1: 2).

6. La infalibilidad de las Escrituras se declara al afirmarse que no pueden ser quebrantadas (Jn.10:35).

B. "Dicho por el Espíritu Santo"

1. La influencia directa del Espíritu Santo en el origen de las Escrituras se afirma por el hecho de que los autores del Nuevo Testamento le atribuyen a El lo que se registra en el Antiguo Testamento, esto es, que lo que está escrito en el Antiguo Testamento no es otra cosa mas que el Espíritu Santo hablando, por ejemplo:

a. "Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo (Mr. 12:36, citando el Sal. 110: 1).

b. "Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló por boca de David (Hech. 1: 16).

c. "Por lo cual, como dice el Espíritu Santo . . . --- (Heb.3:7, citando el Sal. 95:7-11).

2. Una de las convicciones más fuertes de los autores del Nuevo Testamento es la influencia del Espíritu Santo sobre los autores del Antiguo.

C. "Oráculos de Dios"

1. En el texto griego del Nuevo Testamento la palabra lógion (oráculo) ocurre cuatro veces (Hch.7:38; Ro.3:2; He.5:12; 1 P. 4:11). En nuestras versiones en español se traduce "palabra de vida---, "palabra(s) de Dios".

2. En la literatura clásica lógion viene siendo un dicho corto pronunciado por una deidad. De manera que cuando los autores bíblicos utilizan la palabra lógion, en referencia a las Escrituras, es para señalar la convicción que ellos tenían de su procedencia divina.

D. La Biblia, un registro de la auto-revelación de Dios.

1. La Biblia es considerada también ser divinamente inspirada porque contiene la auto revelación de Dios al mundo: es un registro de las intervenciones de Dios en la historia humana revelándose a sí mismo y llevando a cabo su eterno propósito de salvar la humanidad.

2. Este doble propósito: revelarse a sí mismo, y redimir la raza humana se realizó en la persona de su Hijo, por quien ha hablado (He. 1:2), dado vida eterna (Jn. 17:3), y redimido un pueblo (Ap. 5:9).

3. La auto-revelación de Dios en la persona de Cristo fue el misterio predicado a las naciones (1 Ti. 3:16) y recibido como la Palabra de Dios.

4. Según San Pedro, lo que los apóstoles anunciaron fue un mensaje inspirado a ellos por el Espíritu Santo y considerado como Palabra de Dios; la inspiración de ellos fue por el mismo Espíritu que movió a los profetas, y el contenido de su mensaje fue la persona de Cristo, quien es la revelación del misterio escondido (1 P. 1: 10- 12).

5. Todas las intervenciones divinas en la historia humana por las cuales Dios ha escogido revelarse a sí mismo constituyen la historia de la salvación de la cual la Biblia es un registro escrito. Por lo tanto, la Biblia es considerada divinamente inspirada porque contiene la historia de la redención.

CONCLUSION. Creemos que la Biblia fue inspirada divinamente: 1) porque así lo declaran Pablo y Pedro (2 Ti.3:16; 2 P.1:21); 2) porque es considerada como "la Escritura" por excelencia; 3) porque su contenido fue dicho por el Espíritu Santo; 4) porque es llamada un oráculo de Dios, y 5) porque es un registro de la auto-revelación de Dios para darse a conocer y para salvar la humanidad.



LA INSPIRACION VERBAL DE LA BIBLIA

2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:21

(segunda parte)

Lección #3

INTRODUCCION. En nuestro estudio anterior dijimos que creemos que la Biblia fue inspirada divinamente, 1) porque así lo declaran Pablo y Pedro (2 Ti. 3:16; 2 P. 1: 2 l), 2) porque es considerada por excelencia como "la Escritura", 3) porque se dice que su contenido fue dicho por el Espíritu Santo, 4) porque es llamada un oráculo de Dios, y 5) porque es un registro de la auto-revelación de Dios vara darse a conocer y para salvar al hombre. Consideremos ahora la naturaleza de la revelación de Dios y los resultados de la inspiración divina en las Sagradas Escrituras.

I. La naturaleza de la inspiración divina en la formación de las Escrituras.

A. La auto-revelación de Dios al hombre tomó lugar en el idioma humano.

1. La auto-revelación de Dios al hombre no podía tomar lugar excepto en el idioma humano, y el idioma humano requiere palabras que transmitan ideas.

2. No puede haber una bifurcación entre las ideas de los autores sagrados y sus palabras que transmiten tales ideas sin hacerle violencia a su mensaje.

3. La inspiración de la Biblia no se puede ver únicamente en las ideas que se cree que están escondidas dentro de las palabras sino en el texto mismo.

4. Dios no se comunica por medio de presuposiciones abstractas, sino en un idioma directo al cual el hombre puede responder de una manera responsable.

5. Por lo tanto, cuando el evento de la revelación tomó lugar fue transmitido por medio del texto escrito, y es a través de las palabras de este texto escrito que Dios habla.

6. No pueden haber ideas inspiradas que no se expresen en un idioma concreto e inteligente.

7. Esto es lo que se entiende por inspiración verbal de la Biblia.

B. Pero la inspiración verbal no debe ser vista como un dictado mecánico por medio del cual Dios utilizó a los autores sagrados como meros secretarios que inconscientemente escribieron cualquier cosa que les fue dictada.

1. La inspiración envuelve la respuesta personal de los autores sagrados a la auto-revelación de Dios.

2. Por lo tanto, la inspiración es doble:

a. Incluye a Dios tratando directamente con los autores sagrados, y

b. Los autores sagrados respondiendo a Dios obediente y fielmente.

3. Así como Dios irrumpió en la historia asumiendo en Cristo la naturaleza humana sin disminuir ni anular sus cualidades intrínsecas, sino al contrario exaltándolas, de la misma manera utilizó a los autores humanos, con sus características y respuestas individuales, para producir la Biblia.

II. Resultados de la inspiración divina.

A. Revelación

1. Aunque la Biblia contiene una colección de doctrinas con la intención de controlar la conducta humana y explicar el fenómeno religioso, su tema central es la auto-revelación de Dios.

2. El propósito principal de la Biblia no es comunicar verdades y valores, ni describir el, culto ideal con su liturgia debida, sino revelar a Dios quien invita al hombre para que dialogue con El.

3. En la Biblia, la idea que se enfatiza abrumadoramente es la idea de Dios: lo que le da a la Biblia su fuerza y unidad es la afirmación de la existencia y soberanía de Dios.

4. Según la Biblia, Dios no puede ser reducido a una definición verbal, ni a un concepto abstracto ya que se le describe como operando a través de y en el proceso histórico.

5. En sus intervenciones, el fenómeno de la creación, vida, cambio, crecimiento y diseño están presentes, aunque el concepto principal que de El se ofrece no es tanto el conocimiento de sus obras sino su acto redentor en Cristo Jesús.

6. Por lo tanto, la Biblia ofrece no sólo revelación sino encuentro: a través de sus páginas el hombre puede conocer a Dios y encontrarse con El.

B. Veracidad

1. Otro resultado de la inspiración divina de las Escrituras es su veracidad.

2. Esta veracidad está contenida en la Biblia como un todo y no en pasajes aislados sacados de contexto.

3. Cada libro de la Biblia contiene un mensaje particular que armoniza con la teología central que la Biblia transmite como una unidad.

4. En cada caso, el estilo literario del autor, más el contexto histórico del libro, determinan las figuras del lenguaje usadas por el escritor. Estas figuras de lenguaje difieren de un autor a otro, y de una época a otra.

5. En este caso es importante distinguir entre las declaraciones instrumentales usadas para transmitir la verdad y el mensaje central de la Biblia.

6. Es aquí, entonces, donde la veracidad de la Biblia debe ser encontrada.

C. Digna de confianza

1. Otro resultado de la inspiración divina de la Biblia es que es digna de confianza.

2. Que la Biblia sea digna de toda confianza es un resultado obvio de su veracidad.

3. El contenido del evangelio es considerado como una “palabra fiel” (Tit. 1:9), y "digna de ser recibida" (1 Ti.1:15).

4. Según el Señor Jesucristo cada punto de la Ley inevitablemente tenía que cumplirse (Mt. 5:18), y de sus palabras dijo que nunca pasarían (Mt.24:35).

CONCLUSIÓN. Como hemos visto, la Biblia, habiendo sido escrita bajo la influencia divina que el Espíritu Santo ejerció sobre los escritores sagrados para describir la autorevelación de Dios en la historia de la salvación, viene a ser la infalible y digna de toda confianza Palabra de Dios.



     
   
¿Cómo estudiar la Biblia?

Lección #4

"Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley" (Sal. 119:18)

Introducción: La Biblia, es el libro que nos fundamenta para impartir la enseñanza. El maestro debe conocerla bien para enseñar con eficacia. Pablo exhortaba a Timoteo que se dedicara a la lectura, trazara bien la palabra de verdad (2da. Tim. 2:15 RVA). La Biblia‑ es la herramienta fundamental, así como para el agricultor sus instrumentos de labranza, porque sin ellos no podría cultivar la tierra, y nosotros no podríamos llevar un mensaje que cambiará la vida de aquellos que nos escuchan, y la nuestra. Enseñar es una responsabilidad que ha sido dada por Dios y que está vigente en la Iglesia, lo cual exige que se tenga conocimiento de la Biblia. Muchos enseñan con la Biblia en la mano pero cuando mencionan alguna cita y la buscan no logran ubicarse, ni encontrar el libro del cual hicieron mención. El trazar bien la palabra de verdad, es algo a lo cual debe aspirar todo verdadero hijo de Dios.

A continuación veremos algunos principios hermenéuticos (recta interpretación de los textos) que se deben tener en consideración para un óptimo aprovechamiento de las Sagradas Escrituras.

I. Qué dice este pasaje?

Antes de poder apreciar e interpretar un pasaje de la Biblia, tenemos que ver que dice el pasaje. Se llama este primer paso "observación". Significa ver las cosas tales como son. Como ilustración, usaremos el pasaje de Mat. 17:1‑8. Lea el pasaje.

A. Observar las personas que aparecen en el pasaje. ¿Quiénes aparecen aquí?, es la pregunta que hay que contestar. En el ejemplo citado vemos a las siguientes personas: a. Jesús; b. Pedro; c. Jacobo; d. Juan; e. Moisés; f.. Elías

B. Observar los hechos que ocurrieron en el pasaje. ¿Qué hicieron las personas mencionadas en este pasaje?. En nuestro ejemplo vemos los siguientes hechos: a. Jesús tomó a sus discípulos; b. Los llevó a un monte alto; c. Jesús se transfiguró; d. Aparecieron Moisés y Elías hablando con El; e. Pedro dijo que haría enramadas; f. Una nube los cubrió y se escuchó una voz; g. Los discípulos tuvieron temor; h. Jesús se acercó a ellos y los tocó

C. Observar el lugar donde sucedieron los hechos. Ejemplo: la mayoría de estudiosos, creen que lo narrado en el pasaje ocurrió en el monte Hermón, que significa monte sagrado.

D. Observar cuándo ocurrieron los hechos. No solamente el lugar, sino el tiempo cuando ocurrieron los eventos, pueden ser importantes.

E. Observar por qué ocurrieron los Hechos en el pasaje. A menudo veremos en el pasaje la razón por qué sucedió cierta cosa. Palabras como "para qué?" y "por qué?" explican el motivo de algún hecho. Ejemplo: Probablemente uno de los propósitos era hacer a los discípulos testigos presénciales de la gloria de Cristo, vea (2da. Ped. 1: 16‑18).

F. Observar los resultados de los hechos que ocurrieron. Debemos ver si el pasaje cuenta los resultados de los eventos narrados. Un sólo hecho puede tener resultados muy importantes. Ejemplo: Los discípulos contemplaron la gloria de Cristo, escucharon el testimonio del Padre acerca de la divinidad de su Hijo.

H. Apuntar lo observado. Recordar lo que ha visto en el pasaje le será una ayuda en los próximos pasos del estudio en un pasaje bíblico.

La otra pregunta que debemos hacernos es:

II. ¿Qué quiere decir este pasaje?

Una razón porque existen tantas sectas falsas hoy en día, es la falta de interpretación correcta de los pasajes bíblicos. Para no caer en el error, debemos averiguar, qué quiere decir la porción bíblica que estamos estudiando.

Algunas formas de averiguar qué quiere decir un pasaje bíblico

A. Depender del Espíritu Santo. Debemos recordar que el autor de la Biblia, el Espíritu Santo, mora en nosotros los creyentes y nos guiará a toda la verdad, haciéndonos entender la misma.

B. Investigar bien qué dice el pasaje. Para averiguar qué quiere decir un pasaje bíblico, es necesario saber que dice. Por eso, el primer paso "observación", es indispensable.

C. Buscar la definición de las palabras no conocidas. Ejemplo: Transformar, del griego "metamorpho", significa cambiar en otra forma. Esta palabra se emplea en Rom. 12:2 y se refiere al cambio total que han de sufrir los creyentes. En el tiempo presente esta palabra indica un proceso que están haciendo en nosotros, el cual, es llevado a cabo por el Espíritu Santo en los nacidos de nuevo, vea (2da. Cor. 3:18)

D. Leer el mismo pasaje bíblico en otra traducción de la Biblia. El consultar otra traducción puede ayudar a tener una idea más completa de lo que significa el pasaje que estamos estudiando. Es importante consultar una traducción hecha por un grupo de hombres responsables y no por una secta falsa. Ejemplo: Se puede consultar la versión de las Américas, Prath, Jerusalén, etc.

E. Leer otras porciones bíblicas sobre el mismo tema. Se debe poner atención a los contextos [los versículos que anteceden y preceden al texto que estamos leyendo] Esta práctica ayudará mucho en la correcta interpretación de la Biblia. Ejemplo: Luc. 9:28‑36 aclara que los discípulos se encontraban cargados de sueño y que Moisés y Elías hablaron con Jesús con respecto a su partida de este mundo (muerte y resurrección) Esto es algo que no menciona ni Mateo, ni Marcos.

F. Consultar otras ayudas: a. Mapas, el saber dónde están los lugares mencionados en una porción bíblica, ayudará a entender mejor lo que se lee. b. Diccionario bíblico, un diccionario bíblico da información acerca de personas, lugares y costumbres en la Biblia.

H. Apuntar los resultados de su estudio. Mientras vaya estudiando una porción bíblica, es bueno apuntar en una hoja las explicaciones encontradas.

III. Sugerencias adicionales.

A. Hay que distinguir entre lenguaje literal y figurado. a. Lenguaje Literal, significa exactamente lo que dice. Ejemplo: Hay que interpretar la orden en Jn. 15:12 de amar uno al otro, literalmente. b. Lenguaje Figurado, en Juan 15:3 Cristo dice a sus discípulos que están “limpios por la palabra” que él les ha enseñado. Se toma la Palabra “limpios” aquí en el sentido figurativo o simbólico, por qué es obvio que la palabra no lava la piel.

B. Hay que tener presente la situación cuando se escribió el pasaje. Es decir, se debe averiguar cuáles eran las costumbres y las condiciones morales y espirituales de la época o situación cuando se escribió el pasaje.

Y la última pregunta es:

IV. ¿Qué dice para mí este pasaje?

La Biblia, tiene que ser aplicada a la vida propia. Esta sin duda es la parte más importante de haberla estudiado. Si todo lo estudiado no nos pide o exige hacer algo. Todo tiempo que se haya invertido en el estudio de la Biblia de alguna forma se habrá perdido. Veamos algunas verdades relacionadas con la aplicación de la Biblia a nuestras vidas.

A. Lo que significa "aplicar la Biblia a la vida" Significa preguntarse Qué dice este versículo para mí?. También denota cambiar mi vida cuando me doy cuenta que no ando conforme a lo que encuentro escrito.

B. Importancia de "Aplicar la Biblia a la Vida". El propósito principal de la Biblia, es hacer cambios en la vida de los lectores. Según 2da. Timoteo 3:16 la Escritura es útil para enseñar, reprender, corregir e instruir en justicias. Si estudiamos la Biblia sin aplicarla a la vida perdemos el propósito principal del estudio bíblico.

C. ¿Cómo Aplicar la Biblia a la Vida?

Ya hemos visto dos pasos importantes en la lectura de la Biblia. El primero es observar lo que dice un pasaje. El segundo paso es la interpretación o sea, ¿Qué quiere decir?. Ahora estamos estudiando el tercer paso que es aplicación o Qué quiere decir para mí lo que leo?. Veamos como se hace la aplicación a uno mismo. Primeramente, averiguar si el pasaje se puede aplicar directamente a nosotros hoy día. Algunos pasajes bíblicos tienen aplicación para todo tiempo y para toda persona. Muchas veces los pasajes que no tienen aplicación directa para nosotros, tienen principios que rigen en todo tiempo. Estos principios divinos nunca cambian. Lo segundo, ¿Qué aprendo en este pasaje con respecto a mi relación con Dios? Ejemplo: Jesucristo tomaba en cuenta siempre a tres discípulos, los cuales estuvieron con El en situaciones donde los otros nueve no estuvieron. Esto me muestra que hay posiciones que se obtienen por el interés y esfuerzo que se demuestra. También, ¿Qué nuevas verdades acerca del Padre, Hijo o Espíritu Santo encuentro aquí? Ejemplo: Si el éxodo de Jesús fue planeado, de igual manera lo será el de la Iglesia, pues también no es de la tierra. Por otro lado, así como se menciona la transformación del Señor, nosotros seremos transformados a una dimensión semejante según lo dice Rom. 8:18‑25. Hacernos las preguntas: ¿Qué órdenes encuentro aquí para obedecer? ¿Qué advertencias encuentro aquí? ¿Qué promesas encuentro aquí?

D. Hacer la aplicación muy personal antes de enseñar la Biblia a otros, tenemos que aplicarla en áreas específicas en nuestra vida. Ejemplo: Si la fe de los discípulos se fortaleció, así la nuestra será también fortalecida en la medida que se revele a nuestra vida quién es el Señor.

E. Apuntar en una Hoja las Aplicaciones que se deben Hacer. Este ejercicio le ayuda a recordar las enseñanzas en el pasaje que ha estudiado y que debe poner en práctica.

Conclusión: Haga el tiempo prudencial para hacer del estudio de la Biblia momentos de sumo deleite; Para enriquecimiento de su conocimiento y crecimiento de su vida espiritual.



La Perfección de la Biblia.

Lección # 5

Texto: Salmo. 19:7‑9

Introducción: No son pocos los ataques que siempre se han lanzado en contra de la Palabra de Dios ... desde querer destruirla, hasta decir que tiene fallas, y que presenta problemas para el mundo actual.... De ¿Dónde viene este ataque? .... en primer lugar del diablo, también de todos aquellos ateos liberales... pero lo más alarmante y triste es que, vemos el ataque sutil proviniendo de muchas iglesias llamadas Cristianas.... Iglesias que se han olvidado que, la Biblia es idónea, adecuada y suficiente en toda materia de fe y conducta.

Este ataque contra la Biblia se deja ver en las siguientes áreas: (a) en el área individual de cada creyente, (b) de la familia, (c) en la comunidad cristiana, y (d) a través de las "nuevas revelaciones".

I. En el área individual.

A. Muchos creyentes actúan como si la Escritura ya no fuera la dieta adecuada para nuestro desarrollo y crecimiento espiritual... (1 Pedro 2:1‑2)

B. En su lugar en este siglo de la tecnología, se han encontrado sustitutos para la Palabra de Dios .... Como conciertos musicales, películas, dramas, etc. (queremos aclarar que todo esto cuando se basa en la Escritura traerá sin duda algún resultado, pero queremos señalar al mismo tiempo... que la Palabra debe ocupar el puesto prioritario) Lo peor de todo esto, es que se le da más tiempo a estos eventos, y si queda algún espacio se lee La Palabra de Dios. Cuando la Biblia dice, hablando el salmista: “cuan dulce son a mi paladar tus palabras, mas que la miel a mi boca ... de tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira... lámpara es a mis pies tu Palabra, y lumbrera a mi camino” (Sal 119:103‑105)

II. El área de la familia.

A. Hubo un tiempo en que sólo se buscaba en la Biblia las soluciones a los problemas del hogar cristiano.... pero la Biblia hoy en tiempos modernos ha sido reemplazada por recetas humanas de sicólogos sin un temor de Dios.... por cursillos especiales de cómo se debe comportar la familia., como tratar el aborto, incesto, homosexualidad... etc.

B. Si tan sólo volviéramos a las páginas de la Biblia, encontraríamos que en ella Dios nos ha dejado de su Sabiduría infinita. Dice el Proverbista: “La sabiduría llama en las calles; da su voz en las plazas. Proclama sobre las murallas, en las entradas de las Puertas de la ciudad pronuncia sus dichos: ¿Hasta cuándo, oh ingenuos, amaréis la ingenuidad? ¿Hasta cuándo los burladores desearán el burlarse, y los necios aborrecerán el conocimiento? ¡Volveos ante mi reprensión! ¡He aquí, yo os manifestaré mi espíritu y os haré saber mis palabras!” (Prov. 1: 20‑23)

III. El área de la comunidad cristiana.

A. La Iglesia ha sido transformada por muchos en una empresa mercantil, cuando se escogen líderes no se toma ya en cuenta en muchos lugares lo que dice la Palabra de Dios, concerniente a las características que deben tener los siervos de Dios.... lo que se observa es si es atractivo, si tiene un doctorado académico.... si sabe de administración de empresas... todo esto aunque tiene su lugar no es lo esencial....

B. Los siervos de Dios deben tener la sabiduría que sólo viene con el estudio y conocimiento de la palabra. Dentro de los requisitos de los primeros diáconos se demandaba el tener sabiduría, (Hechos 6:3) ... y el Salmista decía: “La exposición de tus palabras alumbra, hace entender a los simples” (Sal. 119:130)

IV. El área de la nueva revelación.

A. Quizás el ataque más sutil pero al mismo tiempo más peligroso, se lleva a cabo dentro de muchas Iglesias. Este ataque lo vemos a través de revelaciones extra‑bíblicas, es decir, que están fuera de la Palabra de Dios... De todos es sabido que, hoy en día existen toda clase de profecías, “expresiones como sentí del Señor,...o el Señor me dijo” que son las que están gobernando a muchas iglesias.

B. En la mayoría de los casos estas revelaciones están por encima de la palabra de Dios .... y muchos hasta han llegado a decir ... no lo busque en la Biblia .... porque no está allí, ya que esto es “revelación fresca, pan acabado de hornear”.

C. En la Biblia tenemos la prueba que debe hacerse a todo mensaje que se anuncie en nombre de Dios. Ese examen que se debe hacer está contenido en el libro de Deuteronomio 18:20‑22. Esta prueba se vuelve importantísima en estos días donde tenemos toda suerte de revelaciones, sueños y nuevos mensajes proféticos.

V. La idoneidad de la Biblia.

“La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma, el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo, los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran al corazón; el precepto de Jehová es Puro, que alumbra los ojos, el temor de Jehová es limpio, que permanece Para siempre, los juicios de Jehová son verdad, todos justos”

Nota: La estructura de estos versículos nos enseñan: unos nombres dados a la Palabra de Dios, (a) Ley, Testimonio, Mandamientos, Precepto, Temor, Juicios. (b) También se nos enseña aquí, algunas características de la Palabra de Dios: Perfecta, Fiel, Rectos, Puro, Limpio, Verdad, (c) Al mismo tiempo, se presentan sus beneficios: Convierte el alma, Hace sabio al sencillo, Alegra el corazón, Alumbra los ojos, Permanece para siempre, Todos justos.

A. La ley de Jehová es perfecta. La palabra "perfecta" en hebreo significa sin mancha, libre de daño, y además significa amplia y completa, es decir, que no tiene falta de nada porque cubre todos los aspectos... de nuestras necesidades espirituales ....

B. Convierte el alma. Convertir significa: Restaurar, impartir nueva vida, reanimar el alma, transformar, reavivar a una persona. La ley de Jehová da vida a todos los aspectos del alma ... la Biblia entonces es completa para nuestra conversión, restauración, crecimiento y perfeccionamiento. Pablo escribió "Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, Para instruir en Justicia, a fin de que el hombre de Dios sea­ perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Tim. 3:16‑17)

C. El testimonio de Jehová es fiel. Fiel habla de inamovible, firme, sin errores, digno de confianza. La Escritura es un fundamento donde nuestra vida puede y debe ser edificada... Sigue diciendo el salmo... “hace sabio al sencillo”, una persona sencilla es inexperta, neófita, de una ignorancia ingenua que fácilmente se puede descarriar.... pero la Palabra de Dios la puede hacer sabia ... para vivir una vida piadosa

D. Los mandamientos de Jehová son rectos. Mandamientos habla de principios divinos establecidos en la Palabra para que el hombre los siga... David dice que son rectos... La palabra recto significa mostrar el sendero correcto... dar correcta dirección... cuando nos ponemos bajo la guía de la Palabra de Dios... nos dirige por el verdadero camino.... Y el beneficio es, que hay alegría en el corazón ¿dónde tenemos que ir entonces para encontrar gozo, alivio, felicidad, y libertad de la angustia, la ansiedad, la depresión? A La Palabra de Dios... Dijo Jeremías .... “Fueron halladas tus palabras y yo las comí, y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos” (Jer. 15:16) Jeremías fue un hombre sufrido.... sin embargo halló siempre calma y paz en su corazón cuando comía de la Palabra de Dios.

E. El Precepto de Jehová. Precepto significa: Mandato, orden, regla de un superior al subalterno. La Palabra de Dios no es entonces una serie de sugerencias... de posibles alternativas que Dios presenta al hombre.... No, es un precepto, algo que tiene autoridad, una orden, una regla... Por ello, Cristo pudo decir al diablo: “A tu Dios adorarás a El sólo servirás....” (Mateo 4:10b) porque estaba escrito ... el que obedece recibe bendición ... el que no obedece el precepto ... no la recibe. Este precepto es puro.... sin mancha o sombra, claro como la luz del sol ... nos declara lo que es bueno y lo que es malo .... a diario nos enfrentamos a situaciones donde tenemos que decidir que hacer... La palabra nos aclara lo que conviene y lo que no .... lo que es bueno y lo que es malo, lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer. El beneficio: alumbra los ojos. La pureza de los preceptos de Dios produce luz en el alma en lugar de las tinieblas del pecado... Dice un antiguo canto cristiano:

“Bellas palabras de vida, son las de Cristo Jesús, ellas alientan mi alma, dan fortaleza y salud, Bellas palabras de vida resplandecen en mi ser ... bellas palabras, que nunca en la vida había escuchado hasta hoy”

F. El Temor de Jehová. Esto habla de algo interno en el corazón del creyente ... no se habla de miedo, sino de la reverencia o respeto que el hombre debe a Dios... Es no hacer nada que ofenda a Dios... En el Antiguo Testamento, leemos acerca del mandamiento que el rey debía cumplir en relación al libro de la ley: “Y lo tendrá consigo, y leerá en el todos los días de su vida, Para que aprenda a temer a Jehová su Dios” (Dt. 17:19). La característica de este temor: Es limpio, exento de impurezas, es una palabra limpia, sin impurezas, tachas o manchas ni errores. El beneficio: Es que permanece para siempre... Pedro dice: “siendo renacidos no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Ped. 1:23). Todo cambia y pasa, mas la palabra de Dios permanece para siempre (Isa. 40:8).

H. Los Juicios de Jehová. Esto Habla de que Dios es un juez ... por ser EL, juez, sus juicios son justos, correctos, perfectos... Todo juicio de Dios es justo (Apoc. 15:3; Gén. 18:25). La característica de los juicios: Son verdad ... el término verdad en el A.T. viene de una palabra de donde proviene la Palabra amén ... y significa: sostener, estar bien fundado, firme y estable. Los juicios de Jehová son firmes, seguros, confiables, son verdad, son amén. Hoy en día es difícil encontrar Verdad ...dicen las estadísticas que en el mundo las personas mienten 25 veces al día. Vivimos en un mundo de mentiras serias y mentiras piadosas, en cambio los juicios de Jehová son verdad ... Y todos justos.

Conclusión. De acuerdo a este salmo la Biblia convierte el alma, es capaz, de hacer sabio al sencillo, alegra el corazón, alumbra los ojos, es una verdad que permanece para siempre, y todos sus juicios son justos.... Amado hermano, en la Biblia Dios nos ha dejado la expresión de su voluntad eterna... y en ella establece todas las verdades necesarias para nuestra vida espiritual... es hora de que a la Biblia se le dé el lugar central que ocupa en el culto a Dios... porque es idónea y adecuada y toda suficiente para nuestro crecimiento y guianza espiritual... El que no veamos resueltos muchos de nuestros problemas, no se debe a lo inadecuada o a imperfección de la Palabra de Dios, sino a la falta de una correcta aplicación de la Palabra de Dios en nuestras vidas... Ella, La Palabra de Dios... tiene que ser estudiada y aplicada.... es hasta entonces que veremos su eficacia manifestándose en nuestras vidas. Santiago nos exhorta: “Pero sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Stgo. 1:22).



La Palabra de Dios: Su obra.

Lección # 6

Texto: Hebreos 4:12

Introducción: El autor de Hebreos toma tiempo para hacernos ver la importancia y maravillosa que es la Palabra de Dios. En Heb.4:12‑13, el inspirado autor describe gráficamente la diferencia entre la Palabra de Dios y cualquier otra palabra. Todos los creyentes a través de este libro son exhortados a dar atención a la Palabra de Dios. Israel no le dio mucha atención a la Palabra de Dios. Fallaron en no creer en la Palabra de Dios y las consecuencias fueron imperdonables.

Veamos algunas obras de la Palabra de Dios:

I. La Palabra de Dios es Viva (v. 12a)

A. "viviente" trabaja siempre y vivifica su mensaje al corazón humano. Por consiguiente, la Palabra de Dios no está muerta y su irrelevante promesa; vive y llena de vida al corazón del creyente. "viviente" habla de vida animada. La Palabra de Dios es viva y da vida. La palabra "viviente" es un presente activo, indica vida continua.

* La Biblia es continuamente viva. Hay algo moderno y contemporáneo sobre la Biblia. Mucho tiempo atrás, cuando los autores, inspirados por el Espíritu Santo escribieron la Palabra de Dios, esas palabras fueron vivas para esa generación. Ahora, miles de años más tarde, leemos estas mismas palabras y son tan vivas y frescas como si hubieran sido escritas esta mañana.

* La Biblia es la Palabra eterna de Dios. Juan 6:63 "El espíritu es el que da vida; la carne nada aprovecha: las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida."

B. La palabra escrita de Dios nos introduce a la palabra viviente de Dios y a Su vida santa. 1 Tesalonicenses 2:13 "Por lo cual, también nosotros damos gracias á Dios sin cesar, de que habiendo recibido la palabra de Dios que oísteis de nosotros, recibisteis no palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los que creyentes", Juan 17:17 "Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad".

II. La Palabra de Dios es eficaz (v. 12a)

A. "Eficaz" hace exactamente lo que Dios desea. La Palabra de Dios da energía y trae vida donde hay muerte. La Palabra de Dios trae actividad donde ha habido inactividad.

Ilustración: Esto fue lo que experimentó Carlos Spurgeon cuando tenía 16 años. Un día cuando iba a un lugar fue sorprendido por una tormenta de nieve. El se detuvo en una pequeña Capilla Metodista. El predicador de ese día no había podido llegar debido a la tormenta, así es que un hombre común comenzó hablar sólo unas palabras improvisadas. Escogió como su texto un verso del libro de Isaías 45:22 "Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra." Éste hombre común, haciendo lo mejor que podía, seguía repitiendo ese versículo "Mirad a mí, y sed salvos". Dirigiendo sus palabras a Spurgeon, el hombre dijo, "joven, Dios dice: Mirad a mí, y sed salvos" A través de ese versículo, Carlos Spurgeon tuvo la experiencia de la conversión, y llegó a ser el más grande predicador de su día.

B. La Biblia es un libro viviente y un libro poderoso porque su personalidad central no es un carácter ficticio. Cuando tú y yo abrimos este libro especial, somos traídos cara‑a‑cara con el Dios viviente, y si hacemos Su Palabra, no dará Su Vida (Juan 5:24-25)

III. La Palabra de Dios agujerea, corta. (v. 12b)

A. "Más afilada que cualquier espada dos‑filos" Efesios 6:17 "Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios" "más afilado" significa cortante. Es penetrante como ninguna otra espada.

Ilustración. Ha oído alguna vez a alguien decir, "Me gustaría salir de la iglesia, sintiendo como que he estado ante Dios." Si la Palabra es predicada bajo la unción, la "vas a sentir". En el libro de los Hechos 7:54 se nos relata el poderoso mensaje de Esteban: "Y oyendo estas cosas, (es decir la Palabra de Dios) se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él." RECUERDA: Es la "espada del Espíritu" no la "espada del predicador o del creyente."

B. "Penetrante" ir a través de... Dice que hace la división del alma y espíritu" El hombre es cuerpo (vida física), alma (vida mental, vida‑intelectual), espíritu (vida espiritual). Hasta que uno es salvado, su espíritu esta muerto y embalsamado en su alma. El alma es el asiento de su conciencia. En la caída de Adán, el espíritu del hombre fue separado de Dios, y resultó la muerte. Cuando la Palabra de Dios penetra nuestras almas divide el espíritu del hombre de la tumba de su propia alma. Una vez que esto toma lugar, el Espíritu de Dios gobierna el espíritu del hombre y la toma del alma y del cuerpo es posible. Éste es un cuadro de lo que pasa interiormente cuando somos salvados.

IV. La Palabra de Dios es inquisitiva. (v. 12b)

A. "Discernidor – crítico... A menudo algunos son críticos de la Biblia, pero la Biblia es el crítico infalible. Ser un crítico significa juzgar, discernir, y analizar. La Palabra de Dios busca en los huecos internos de nuestro ser y explora todo nuestros motivos. ¿Cómo puede una persona estar segura de su salvación? Respuesta: Al exponer su corazón a la espada penetrante de la Palabra de Dios, porque tarde o temprano, esa espada encontrará, si es Hijo de Dios, o si es nada más que un fingidor. La Palabra de Dios escudriña e investiga. Por ejemplo, ¿alguna vez pensaste que un pastor o un evangelista te hablaba directamente a ti? La Palabra de Dios revela tus pensamientos. Igualmente revela tus intenciones o motivos. La Palabra de Dios ilumina la esquina oscura de mi vida. Dice que discierne: "pensamientos e intentos del corazón". Otras personas ven lo que hacemos pero la Palabra de Dios examina por qué hacemos lo que hacemos.

Conclusión: Recordemos hermanos que la Biblia es la Palabra de Dios Personal para nuestras vidas. Ella Habla directamente a nosotros. Recuerden, es una espada viviente. Una espada física apuñala las personas vivas y las mata; nuestra espada, la Biblia, la Espada Espiritual, apuñala a las personas y les da vida, si ellas se abren a su consejo, de lo contrario se volverá en juez de ellas. Dijo el Señor: “El que me desecha y no recibe mis palabras tiene quien le juzgue: La palabra que he hablado le juzgará en el día final.” (Juan 12:48).



La Biblia es maravillosa.

Lección # 7

Texto: Salmo 119:18

Introducción: Primeramente como creyentes tenemos que reconocer que la Biblia es la voz de Dios, dándonos instrucciones para que vivamos una vida victoriosa y podamos heredar las promesas que EL nos ha dado. En la medida en que nosotros nos llenamos de ella, vamos escalando nuevas dimensiones en Dios que denotan la madurez y la integridad de ser un Hijo de Dios. Todo esto es maravilloso. Veamos porque decimos que, es maravillosa la Palabra de Dios.

I. Nacidos por la Palabra

La Palabra es la semilla incorruptible de Dios. Cuando oímos la Palabra de Dios y la recibimos con fe, nuestro espíritu es nacido de nuevo. Es por medio de la Palabra, que Cristo es implantado en nosotros; lo que nos convierte en Nueva Creación. Sucede exactamente en la persona, lo que sucedió en María cuando tuvo la visitación del ángel y ella dijo: "Hágase conmigo conforme a tu Palabra". (Luc. 1:38; Sant. 1:18 y 1 Ped. 1:2-3).

II. Crecemos por la Palabra.

Cuando la Palabra penetra dentro del Creyente, alumbra y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón, de forma tal que quedamos desnudos y tenemos que reconocer la necesidad de un cambio que solo se opera por el oír con fe de la Palabra de Dios. En la misma forma que la comida nos provee crecimiento físico, la Palabra de Dios es el alimento espiritual que hace crecer nuestro espíritu. Por esto es necesario leerla diariamente. Jesús dijo: "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios". (Mat. 4:4 y 1 Ped. 2:1‑2)

III. Nos hace partícipes de la Naturaleza de Dios.

El obtener un conocimiento pleno de la Palabra de Dios nos hace elegibles para participar de la misma naturaleza divina de Dios (2 Ped. 1:4). Esto sucede cuando comenzamos a crecer y a actuar en base a las promesas hechas a nosotros, que son por medio de nuestro Señor Jesucristo. Esto implica que podemos recibir todo lo que Dios es y tiene; su fe, su amor, su gozo, etc., y hacerlo parte de nuestra vida.

IV. Nos da conocimiento y revelación de Dios.

Además de la creación, la Palabra es el testimonio escrito de que hay un Dios (Jn. 14:21). Su integridad y eficacia demuestran la existencia de un ser supremo, creador, real, que transforma a cualquiera que con una fe sencilla toma en serio esta Palabra para aplicarla a su vida. También a medida que la estudiamos, recibimos revelación más profunda de lo que Dios es y crecemos en su conocimiento.

V. Nos Hace Producir Frutos.

Cuando la Palabra está en nosotros, sin lugar a dudas produce frutos en nosotros. Nos capacita para poder enseñar, corregir; nos da sabiduría y también produce gozo y paz para que vivamos en una actitud continua de alabanza. Por medio de ella es que manifestamos el fruto del espíritu en nosotros. (Jn. 15:7‑8; 1 Jn. 2:5).

VI. Somos Edificados por la Palabra. Hechos 20:32

La Palabra es el agente creador de Dios, ya que por ella fueron formados los mundos. En la misma forma, ella edifica dentro de nosotros la vida de Jesucristo. Una vida fundada en la Palabra nos va a capacitar para resistir las tormentas que amenazan nuestra vida espiritual. (Mat. 7:24‑25)

VII. La Palabra Renueva mi Mente. Romanos 12:2; Santiago 1:21

Nuestra mente es como una computadora que ha sido programada por los años para el pecado, la enfermedad, el fracaso y el negativismo. La única forma de cambiar nuestra mente es reprogramándola con las promesas de la Palabra de Dios. La transformación de todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) viene como consecuencia de la renovación mental; y es entonces cuando podemos descubrir cual es la voluntad de Dios para nuestras vidas.

VIII. Recibimos Fe por la Palabra.

La Biblia dice que el justo por su fe vivirá, y también dice que a cada creyente, Dios le dio la medida de fe. Esta fe puede crecer si constantemente escuchamos la Palabra de Dios. Leer Romanos 10: 17. Solo así podemos agradar a Dios, "porque sin fe es imposible agradar a Dios". (Heb. 11: 6)

IX. Nos hace conscientes de nuestra herencia. Hechos 20:32

Nuestra herencia espiritual consiste de todas las promesas de la Biblia. Mientras estudiamos la Biblia, el Espíritu Santo nos revela como cada una de ellas nos pertenece y nos ayudan a tener una vida cristiana más fructífera. (2 Ped. 13)

X. La Palabra nos sana. Salmo 107:20

Como el poder creativo de Dios está en la Palabra, cuando ella es enviada con el Poder del Espíritu Santo, puede corregir cualquier anormalidad en el funcionamiento de nuestro cuerpo físico. El centurión le dijo a Cristo: "Solamente di la Palabra y mi criado sanará". (Mat. 8:8)

XI. Con ella vencemos al diablo. Mateo 4:4

Cuando Jesús se enfrentó al diablo, Él no usó sus atributos divinos. EL venció al diablo confesando la palabra escrita. Igualmente como iglesia, cuando tomamos la Palabra y se la citamos a Satanás y sus demonios tendrán que huir ante la autoridad de la Palabra escrita. (Mar. 11:23).

XII. Nos da vida eterna.

Las palabras de Jesús no son como las palabras de los demás hombres. La Biblia afirma la verdad que la Palabra de Dios es capaz de transformar y dar vida eterna en al presencia de Dios. Leer Juan 5:24; 6:39, 63; 7:45­-46.

Conclusión: La Biblia es por todo esto y mucho más, maravillosa. Ella, la Biblia, es la Palabra de Dios, es el mensaje de Dios para nosotros. ¿Está usted obedeciendo su mensaje? Si no lo está haciendo, un día esta misma Palabra le traerá a cuentas. Por ello se te dice: “Si hoy, oyes su voz, no endurezcas tu corazón”.
     
   
La Salvación o Experiencia del Nuevo Nacimiento
Introducción: Empezamos en este día una serie de enseñanzas donde aprenderemos las doctrinas básicas de la Biblia. Estas enseñanzas serán presentadas en forma de preguntas y respuestas. Se hace de esta manera para que cualquier interrogante que pueda haber en la mente, sea contestada única y exclusivamente por la Palabra de Nuestro Dios, la Biblia.

Texto a memorizar
"De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida" (Evangelio de Juan 5:24).

Pregunta 1 ¿La Salvación, ¿Qué es?

Respuesta: La salvación es una experiencia de orden espiritual. El hombre que estaba condenado por su pecado, ahora está salvo por la gracia de Dios. De acuerdo a La Biblia, al morir, en vez de ir al infierno irá al cielo. Romanos 5:1; 6:23; Juan 3:16, 36.

Pregunta 2 ¿Qué significa aceptar a Cristo como el Salvador personal, único y suficiente?

Respuesta: El pecador acepta, es decir, recibe voluntariamente a Cristo. Nadie lo puede forzar a hacerlo. Debe ser su voluntad la que responde. El hombre fue creado con libre albedrío, es decir, con voluntad propia para escoger entre el bien y el mal. No hay salvación ni por herencia ni por presión. El que recibe a Cristo se salva, y el que no lo hace, no se salvará.

Salvador es el que salva, el que, rescata a alguien que estaba en peligro de muerte. Cristo es el Salvador personal porque es a través de una experiencia personal que el pecador le recibe. No hay padrinos que intervengan. La relación de fe tiene que ser directa entre el hombre y Cristo. Juan 5:39-40; 6:35-37; Apocalipsis 22:17.

Cristo es el Salvador único porque no hay otro que nos pueda salvar. Sólo él tiene el poder necesario para realizar esta obra tan estupenda. Además, sólo él murió en la cruz del Calvario para redimir (volver a comprar) a los hombres. Los santos no nos pueden salvar; la virgen María no nos puede salvar; la iglesia no nos puede salvar. Sin Cristo, el hombre está completamente perdido. Hechos 4:12; 10:42-43; 1 Timoteo 2:5.

Cristo es Salvador suficiente. Al morir en la cruz él hizo una obra de redención completa. No hay nada que le podamos agregar, Las buenas obras no son una ayuda a la salvación, ni el bautismo, ni las limosnas. El sacrificio de Cristo es suficiente. Juan 19:30; Romanos 3:24-26; Hebreos 7:25-27; 9:12.

Pregunta 3 ¿Es la Salvación un Nuevo Nacimiento?

Respuesta: Sí, porque así ilustró Cristo la salvación cuando le dijo a Nicodemo que para entrar en el reino de Dios había que nacer de nuevo. La salvación es asunto de vida. El hombre sin Cristo está muerto en sus delitos y pecados. Por medio del nacimiento físico venimos a ser ciudadanos de la tierra; por medio del nacimiento espiritual llegamos a ser ciudadanos del reino de los cielos. Juan 1:13; 3:1-6; 2 Corintios 5:17; 1 Pedro 1:23; Filipenses 3:20.

Pregunta 4 Uno es salvo, ¿De qué y para qué?

Respuesta: Somos salvos de la condenación del pecado, de la muerte eterna y del infierno de fuego. Y somos salvos para ser hijos de Dios, herederos de su gloria; para vivir en santidad y glorificar a Dios. Juan 5:24; Romanos 6:22; 8:16-17.

Pregunta 5 ¿Qué hizo Cristo para salvar al pecador?

Respuesta: Cristo vino al mundo para buscar y salvar al hombre que se había perdido, y para eso fue necesario que él muriera, que ofrendara su vida en rescate del pecador. Toda la Biblia proclama el mensaje de expiación por sangre (pagar el pecado de otro). El sacrificio del Calvario tiene su explicación en el amor de Cristo. Fue su amor y no los clavos lo que lo mantuvo en la cruz para derramar su sangre por el más vil pecador. Por medio de su muerte Cristo reconcilia con Dios al pecador arrepentido, satisface las demandas justas de la ley divina, y nos abre las puertas del cielo. Isaías 53:4-12; Juan 1:29; 3:14-15; Hebreos 9:22-27; 1 Pedro 1:18-2 1; Apocalipsis 5:9.

Pregunta 6 ¿Es la salvación una experiencia continua?

Respuesta: En cierto modo lo es. Es decir continuamente estamos siendo salvos, en el sentido de que el Espíritu Santo, sigue haciendo en los redimidos una obra de transformación, de santificación. La salvación, entonces, viene a ser un proceso por cuanto en nosotros se está formando poco a poco la imagen de Cristo hasta que lleguemos a ser semejantes a él. Romanos 6:22; 2 Corintios 1:10. Cuando creímos en Cristo, él nos salvó de la condenación del pecado; durante nuestra vida cristiana, el Espíritu Santo nos ayuda contra el poder del pecado; y en la resurrección y glorificación seremos salvos para siempre del pecado. Romanos 8:3-10.

Pregunta 7 ¿Qué condiciones debe llenar el pecador para ser salvo?

Respuesta: La salvación es por gracia, pero el pecador necesita apropiársela. Las dos condiciones son: el arrepentimiento y la fe. Arrepentirse es cambiar de mente y, en consecuencia, de dirección de la vida; es reconocer que uno ha pecado contra Dios, sentir dolor por los pecados cometidos, confesarlos a Dios con toda sinceridad, y tener el firme propósito de apartarse de lo malo y hacer el bien. La fe, por ella creemos que Cristo murió por nuestros pecados, y que él puede salvarnos. La fe es conocimiento, creencia y confianza. Yo conozco que Cristo es el Hijo de Dios; yo creo que él murió para salvarme; yo me entrego entonces por entero a él: esto es fe, la fe salvadora. El arrepentimiento tiene que ver con mi pecado; la fe tiene que ver con Cristo. El nuevo creyente, es salvo, porque se arrepintió y creyó. Marcos 1:14, 15; Hechos 2:38; 16:31; 17:30, 3 1; Romanos 10:8-11.

Pregunta 8 ¿Cuál es el lugar de las buenas obras en la salvación?

Respuesta: La salvación no es por obras sino mediante la fe. Las obras buenas son el resultado de la salvación operada en el creyente. Es imposible que haya dos salvadores: Jesucristo y mis obras buenas. La fe es, pues, la raíz; las obras son el fruto. Dios ve fácilmente la raíz, los hombres ven la raíz solamente a través del fruto. En nosotros se ha operado un cambio espiritual que todos lo podrán notar a través de nuestras buenas obras. No somos salvos por las obras que nosotros hacemos para Dios, sino por la obra que Cristo hizo para nosotros. Romanos 3:24-28; 4:5; Efesios 2:8-10; Tito 3:4-6; Santiago 2:14-26.

Conclusión: No somos salvos por las buenas obras, pero por ser salvos, debemos evidenciar y hacer buenas obras.



Peligros que el nuevo creyente enfrentará
Texto a memorizar
“Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11).

Pregunta 1 ¿Se enfrentará a problemas el recién convertido?

Respuesta: Esta es una de las primeras cosas de las que se da cuenta el nuevo creyente. Desde luego, los problemas son de orden principalmente espiritual, pero algunas veces también surgen problemas de orden material y social. Por ejemplo, la pérdida del empleo, o el ser expulsado de alguna organización, o aun el ser despreciado por la familia cercana. Hechos 14:22; 1 Pedro 4:12-18.

Pregunta 2 ¿Puede el nuevo creyente caer en pecado?

Respuesta: Sí. La triste realidad es que el pecado siempre de algún modo nos acompañará. Sin embargo, hay varias cosas muy importantes en relación con esto. El convertido recibe una nueva naturaleza, la del Espíritu, mediante la cual uno de sus más altos anhelos es la santidad. También tiene a su disposición muchas ayudas espirituales, de modo que la victoria es una hermosa posibilidad en él. Jesucristo es su constante intercesor delante del Padre; su ministerio sacerdotal en el cielo es a favor de los que creen en él; el nuevo creyente puede acercarse al Señor en arrepentimiento y fe confesando sus flaquezas, y pidiendo perdón, restauración y poder espiritual. La experiencia de caída y levantamiento puede servirle de escarmiento para ser más cuidadoso en su vida espiritual. 1 Corintios 10:12; Lucas 22:31, 32; Hebreos 4:15.

Pregunta 3 ¿Cuáles son las pruebas del cristiano?

Respuesta: Son aquellas experiencias que Dios usa para fortalecer y desarrollar el carácter del cristiano. Una situación cualquiera por la que esté pasando un cristiano, puede ser tentación de parte de Satanás y al mismo tiempo puede ser una prueba permitida por Dios. La diferencia está en el propósito: Dios quiere el perfeccionamiento del cristiano, mientras que el diablo quiere su caída y perdición.

El verdadero hijo de Dios siempre tendrá pruebas, las cuales pueden tornarse en bendición. El origen de muchos sufrimientos puede ser natural, pues el cristiano no está exento de las características de imperfección de la vida presente, pero su reacción espiritual a esos sufrimientos puede constituir una hermosa victoria espiritual. Lucas 8:13; Santiago 1:2-3; 1 Pedro 4:12-16.

Pregunta 4 ¿Cuáles son algunos de los peligros?

Respuesta: El temor es uno de ellos. A veces el nuevo creyente, al encontrarse en un ambiente opuesto a su nueva fe, siente temor. Hay también el peligro de quedarse en la etapa inicial y no crecer espiritualmente. El mundo con sus mil atractivos es otro peligro, y el afán de enriquecerse. Algunos se pueden desanimar cuando ven a otros cristianos que dan mal testimonio. Lucas 8:13-14; Efesios 6:12; 2 Timoteo 3:12.

Pregunta 5 ¿Cuáles son las consecuencias para el cristiano que cae en pecado?

Respuesta: La comunión espiritual con Dios se interrumpe, el testimonio del cristiano pierde fuerza, sus privilegios de servicio en la obra de Dios se ven perjudicados, experimenta dolor y angustia, se debilita su voluntad para enfrentarse a nuevas tentaciones. Isaías 59:2; 2 Timoteo 5:20; Apocalipsis 2:5.

Pregunta 6 ¿Si el creyente cae en pecado qué debe hacer?

Respuesta: Lo primero es que debe reconocer que ha caído, que ha desobedecido a Dios y contristado al espíritu Santo, y también que ha dado motivo para que la causa del evangelio sufra reproche. Luego debe arrepentirse y confesar con toda sinceridad su pecado a Dios. El arrepentimiento es la puerta hacia el perdón. Si su caída fue pública debe pedir perdón a la iglesia de la cual es miembro; y si es posible hacer reparación de su falta, debe hacerla. El pecado del cual no nos hemos arrepentido ni lo hemos confesado, no está aún perdonado. Una vez que el Señor nos ha perdonado, no debemos mortificarnos por lo que ya pasó. Debemos entrar en la experiencia del gozo del perdón. Salmo 51:1; Isaías 55:7; 1 Juan 1:9; 2:1, 2.

Pregunta 7 ¿Qué debe hacer el creyente para no tropezar y caer?

Respuesta: El principal deber del cristiano es la vigilancia. El no se puede dar el lujo de dormir espiritualmente. Generalmente, el cristiano cae por no vigilar. No debe exponerse a las situaciones de peligro. La carne es débil. El compañerismo con sus hermanos en la fe le puede ayudar mucho a no caer en la tentación. Tal vez si Pedro hubiera estado en la compañía de Juan no habría negado al Señor. También ocuparse en la obra del Señor es muchas veces un freno para no deslizarse, y un poderoso aliciente para seguir muy de cerca a Dios. El nuevo creyente debe conocer sus debilidades y mantenerse vigilante en cuanto a ellas. Marcos 14:38; 1 Corintios 10:12-13, Efesios 6:13; Hebreos 2:1-3; 1 pedro 5.8-9.

Pregunta 8 El creyente que ha sido restaurado de su caída ¿qué debe hacer?

Respuesta: Toda experiencia en la vida del cristiano, por muy dolorosa y triste que sea, debe redundar en la edificación y el fortalecimiento espiritual de él. Ahora puede compartir su testimonio con otros y hacerles ver el peligro de alejarse de Cristo y de la iglesia. Lucas 22:31, 32; Juan 21:15-17, Gálatas 6:1-2.

Pregunta 9 ¿Cuál es el ministerio del sufrimiento en la vida del cristiano?

Respuesta: Cuando hay sufrimiento en el cristiano, parece que siempre lo más fácil y lo más común es orar pidiéndole a Dios que nos quite el sufrimiento. Este puede consistir en una enfermedad, un accidente, una quiebra en los negocios, o aun la muerte misma de un ser querido. Cierto es que no tenemos toda la respuesta al problema del sufrimiento; respecto a él, siempre habrá preguntas que no podremos contestar, al menos a nuestra entera satisfacción. Por ejemplo: ¿por qué sufren los niños? ¿Por qué sufre la gente inocente? ¿Por qué cristianos fieles y aun abnegados siervos del Señor sufren de un cáncer terrible? ¿Por qué muchos tienen que sufrir las consecuencias de una guerra que ellos no desataron?

A la luz de las Sagradas Escrituras se pueden hacer las siguientes afirmaciones: 1) El sufrimiento es parte de la vida; nadie está exento del dolor; 2) Dios nos libra de muchos sufrimientos; 3) Algunos sufrimientos son consecuencia de nuestra desobediencia; 4) Es evidente que Dios permite y usa algunos sufrimientos para alguna finalidad espiritual en sus hijos; el sufrimiento muchas veces es un instrumento en las manos de Dios para disciplinar a sus hijos; no entendiendo en todos los casos el porqué del sufrimiento, siempre es prudente que el cristiano ore a Dios pidiendo que se haga según su voluntad. 5) En el caso específico de una enfermedad, ¿cómo debe orar el cristiano? No se le puede “demandar” a Dios la recuperación de la salud; debe pedirse la iluminación del Espíritu Santo para entender la voluntad de Dios a través de aquella enfermedad; debe pedirse la sanidad en la voluntad del Señor y para su gloria; en lo que esté de nuestra parte, debemos evitar las causas que producen la enfermedad; aun en el dolor, los cristianos debemos alabar a Dios. Job 1:20-22; Salmo 32:3, 4; 34:7; 103:3-5; 119:67, 71; Juan 9:2, 3; 11:4; 16:33; Romanos 8:18; 2 Corintios 4:16-18; 2 Corintios 11:29; Filipenses 4:12, 13; Colosenses 1:24.



La Iglesia
Texto a memorizar
“... la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15)

Pregunta 1 ¿Qué es la iglesia?

Respuesta: La iglesia de Jesucristo es el conjunto total de los hombres y mujeres que a través de los siglos han creído en él como el Salvador y el Señor de sus vidas; y que han salido de un mundo pecador para vivir la vida que Dios manda en su Palabra. El término iglesia proviene del idioma griego ekklesia, que en general significa: los llamados fuera, una asamblea o congregación local. Ella es el cuerpo de Cristo en la tierra y él es su jefe y cabeza. Efesios 1:22, 23; 5:23.

Pregunta 2 ¿Quién es el fundador de la iglesia?

Respuesta: Jesucristo nuestro Señor es el fundador de la iglesia, y él mismo es su base o fundamento principal. Esto quiere decir, entonces, que la iglesia es de origen divino y no humano. Mateo 16:17, 18; 1 Corintios 3:11; Efesios 2:20.

Pregunta 3 ¿Quienes pueden ser miembros de la iglesia?

Respuesta: Los cristianos, los que han tenido la experiencia del nuevo nacimiento. De modo que la puerta de entrada a la iglesia del Señor es la experiencia espiritual de la regeneración. Hechos 2:41.

Pregunta 4 ¿Cuáles son los sistemas de aceptar miembros?

Respuesta: Por conversión, por carta de transferencia de otra iglesia de igual fe y orden; y por testimonio de testigos fieles y sinceros.

Pregunta 5 ¿Cuándo se deja de ser miembro de una iglesia?

Respuesta: Cuando mueren, cuando se trasladan a otro lugar y se unen a una iglesia de allí, cuando la iglesia como cuerpo local, expulsa de su seno y comunión a un miembro por conducta desordenada, por alejamiento total de la comunión de la iglesia, o por haber apostatado (alejarse o apartarse) de la fe

Pregunta 6 ¿Cuál es la misión suprema de la iglesia?

Respuesta: La misión primordial de la iglesia es predicar el evangelio a todo el mundo: hombres y mujeres; ricos y pobres; sabios e ignorantes; niños, jóvenes, adultos y ancianos. Debe también instruir en la recta doctrina bíblica a todos los que creen, bautizarlos y ofrecerles un hogar espiritual donde puedan crecer en la vida cristiana. La iglesia al mismo tiempo debe enaltecer a Cristo y presentarlo como la única esperanza de los pecadores. Marcos 16:15-16, Lucas 24:46-48, Efesios 1:12.

Pregunta 7 ¿Cuáles son los oficiales de la iglesia?

Respuesta: Los oficiales de la iglesia, según el Nuevo Testamento, son el pastor y los diáconos. El pastor es el guía espiritual, el predicador y el enseñador o doctrinario de la congregación. Es Dios quien lo llama al ministerio del evangelio. En el Nuevo Testamento se emplean tres diferentes términos para referirse a esta persona y a sus funciones ministeriales: pastor, obispo, y presbítero. El dirige, apacienta y exhorta a la grey. Los miembros de la iglesia deben tener en alta estima a estos siervos de Dios, deben sostenerlos económicamente, respaldarlos y obedecerles.

Los diáconos o servidores, son los ayudantes inmediatos del pastor, quienes juntamente con él velan por el bienestar espiritual de la congregación, sirven a la mesa del Señor, o sea la Santa Cena, y, por lo general, sirven en las fases financieras y administrativas de la iglesia. Hechos 20:17, 28; Hebreos 13:17, 24; 1 Pedro 5:4; 1 Tesalonicenses 5:12, 13; 1 Corintios 9:13, 14; Filipenses 1:1.

Pregunta 8 ¿Cuál es la forma de gobierno de la iglesia?

Respuesta: Como una organización humana, es evidente que la iglesia necesita de alguna forma de gobierno. La Biblia nos dice que Cristo es la cabeza de la iglesia, él es también nuestro Señor y Rey, por tanto el gobierno de la verdadera iglesia de Cristo debe ser una teocracia. Dentro de este orden la iglesia es llamada a hacer la voluntad de Dios de la misma manera que se hace en el cielo. Jesucristo es el Señor de la iglesia; de consiguiente, la iglesia debe actuar siempre de conformidad con lo que Cristo manda y enseña

Pregunta 9 ¿Tienen los miembros deberes para con su iglesia?

Respuesta: Sí. Entre los deberes se pueden mencionar éstos: asistir regularmente a los cultos en el templo; ofrendar para el sostén de la obra del Señor; desempeñar algún puesto o cargo que la iglesia le encomiende al miembro; usar sus talentos o dones espirituales para el ministerio y la vida interna de la iglesia; ser leal a ella, y respaldarla en todos sus proyectos. Cada miembro debe contribuir a la estabilidad, la unidad, la santidad y la espiritualidad de la iglesia. En la iglesia nadie tiene más obligación de trabajar que otros; la responsabilidad de la obra pesa sobre todos por igual, pero cada uno sirve según la capacidad que el Señor le hubiere conferido. Romanos 12:1-13; Filipenses 2:12, 13; 1 Corintios 15:58; Romanos 16:6, 12.



El Bautismo en agua
Texto para memorizar

"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Marcos 16:15-16)

Pregunta 1 ¿Qué es el bautismo?

Respuesta: El bautismo es una ordenanza instituida por Jesucristo, consiste en la sumersión del creyente en agua. Esto debe hacerlo un ministro autorizado por una iglesia cristiana.

Pregunta 2 ¿Cuál es el significado del bautismo?

Respuesta: El bautismo es símbolo que representa la experiencia espiritual de conversión que el nuevo creyente ha tenido. Esta experiencia, en esencia, es una muerte, una sepultura y una resurrección del nuevo creyente: muerte y sepultura al pecado y resurrección a una vida nueva. En el creyente se repite, espiritualmente, lo que fueron acontecimientos reales en Jesús; es decir, Jesús murió, fue sepultado y al tercer día resucitó. De manera que el bautismo tiene un significado espiritual. El bautismo representa, exteriormente, lo que el nuevo creyente experimentó interiormente en la salvación. Romanos 6:3-11; Colosenses 2:12.

Pregunta 3 ¿Quienes pueden ser bautizados?

Respuesta: Cualquiera que crea en Jesucristo y le acepte como su Salvador personal. El individuo, entonces debe tener la edad suficiente para que pueda creer. La Biblia no nos dice la edad que la persona debe tener para poder ser bautizada, pero si nos enseña que debe tener la capacidad de creer. Es un error bautizar una persona que no ha creído. En el Nuevo Testamento se ve con suficiente claridad que todos los que fueron bautizados, primero creyeron. Marcos 16:16; Hechos 2:38; 8:36-37; 16:30-34.

Pregunta 4 ¿Es bíblicamente correcto bautizar niños?

Respuesta: Si se trata de niños que todavía no tienen la edad suficiente para creer, la respuesta a esta pregunta es, no. Por ejemplo un niño de uno, de dos, de tres, de cuatro y aun de cinco años no debe ser bautizado porque es evidente que no puede creer. La práctica de padrinos en el bautismo es invención humana; en los asuntos religiosos espirituales, es el individuo siempre quien debe ser responsable de sus actos y sus decisiones. En los Evangelios se nos relata el incidente cuando las madres llevaron sus niños a Jesús, pero para que los bendijera, no para que los bautizara. Mateo 19:13-15.

Pregunta 5 ¿Por qué la iglesia Católica Romana bautiza niños?

Respuesta: Es porque ella enseña la doctrina de la regeneración bautismal. Según esta doctrina, los niños nacen con la mancha del pecado original y el bautismo les borra esa mancha. Pero según la Biblia sólo la sangre de Jesucristo puede limpiar al hombre de todo pecado. El bautismo es sencillamente una ordenanza, que representa la limpieza espiritual pero no efectúa esa limpieza. Es Cristo quien hace esto cuando el hombre se une a él mediante la fe. También la iglesia Católica Romana enseña que los niños que mueren sin ser bautizados, se van al limbo. Tampoco esto es cierto, primeramente porque ese lugar que llaman limbo realmente no existe; la Biblia no nos habla de él. Y en segundo lugar, porque los niños de edad inocente son salvos delante de nuestro Dios. Marcos 10:13­, 14; 1 Juan 1:7; Apocalipsis 1:5.

Pregunta 6 ¿Cuál es el modo bíblico y correcto del bautismo?

Respuesta: Es por inmersión, esto es, sumergiendo completamente su cuerpo en agua. La iglesia Católica y ciertas iglesias protestantes practican lo que llaman el bautismo por aspersión, el cual consiste en rociar o derramar un poquito de agua sobre la cabeza de la persona. En defensa de este modo extraño de bautizar algunos dicen que el modo no importa; pero sí importa, porque el bautismo es símbolo, y debe practicarse en la forma en que Cristo y los apóstoles lo enseñaron y lo practicaron. El símbolo, para serlo, debe ser de cierta forma; si se cambia ésta, desaparece el símbolo. Por ejemplo: una mesa es una tabla horizontal sobre cuatro patas. Si le cambiamos la forma, podrá ser otro mueble, pero ya no una mesa.

Hay cuatro razones poderosas para que el bautismo sea por inmersión y sólo por inmersión: 1) Porque el término bautismo, en el idioma griego, significa "sumergir". Bautizar cualquier cosa es sumergirla en algo. 2) Porque el bautismo, como símbolo religioso, significa muerte, sepultura y resurrección. La inmersión en agua es el único modo adecuado de representar esto. 3) Porque era característico del bautismo bíblico, la abundancia de agua, y que el creyente entraba y salía del agua. Jesús mismo se bautizó en el río Jordán. Mateo 3:16; Juan 3:23; Hechos 8:36‑38. 4) Porque durante lo primeros dos siglos de cristianismo se bautizaba solamente por inmersión. En varias ciudades antiguas del oriente y en Roma misma, se han descubierto pilas que servían de bautisterios.

Pregunta 7 ¿Por qué se debe bautizar el nuevo creyente?

Respuesta: Porque nuestro Señor Jesucristo lo ordenó. El dijo a sus discípulos que bautizaran a los creyentes. El nuevo creyente acepta a Cristo también como su Señor; de consiguiente, debe obedecerle en todo. Pero también el bautismo es un hermoso testimonio público de fe en Jesucristo. El que dice que cree en Cristo, no debe rehusar por ningún motivo el bautizarse. El que no se quiere bautizar es porque en verdad no se ha entregado completamente a Cristo. Hechos 9:6, 18.

Pregunta 8 ¿Cuándo se debe bautizar el nuevo creyente?

Respuesta: Después de que ha creído y entiende lo que significa el paso que va a dar. Debe también conocer y creer las doctrinas básicas del cristianismo y lo que significa ser miembro de la iglesia. Por eso las iglesias deben doctrinar inmediatamente a los nuevos creyentes. Pero, ¿cuánto tiempo debe mediar entre el momento de la profesión de fe y el bautismo? El tiempo suficiente para que el nuevo creyente entienda lo que va a hacer. Entonces, según este concepto, un creyente se puede bautizar casi inmediatamente después de haber creído, o algunas semanas y aun meses después, cuando esté completamente listo. Si la iglesia ha cumplido su ministerio de predicar y enseñar, y el nuevo creyente pide ser bautizado, la iglesia no debe ni impedir ni postergar dicho bautismo. Mateo 28:19, 20a; Hechos 8:30b, 35; 10:47.

Pregunta 9 ¿Se bautiza uno para ser salvo?

Respuesta: No. El nuevo creyente se bautiza porque ya está salvo. El bautismo no salva. Nadie se puede salvar por medio de dos salvadores: Cristo y el bautismo. Jesucristo, quien es una Persona divina y humana, es el único Salvador. El bautismo es sólo un rito y su validez está en ser el testimonio de uno que ya está salvo. Si el bautismo tuviera de por sí virtud salvadora, como enseñan algunos, entonces deberíamos decir que si un borracho se bautiza, automáticamente quedaría salvo, lo cual es, realmente, imposible. Se puede ver en el libro de los Hechos de los Apóstoles, que todos los casos de bautismo que se relatan, siempre se mencionan el arrepentimiento y la fe primero, y sólo después el bautismo. ¿Por qué? Porque el bautismo es sólo el testimonio de obediencia del individuo que ya ha sido salvo. Efesios 2:8, 9; Marcos 1:14, 15.

Pregunta 10 ¿Cuál es la fórmula bíblica del bautismo?

Respuesta: Es la ordenada por nuestro Señor Jesucristo y que se encuentra en Mateo 28:19. Hay ciertos grupos religiosos que objetan al uso de la fórmula trinitaria en el acto de bautizar, y alegan que se debe bautizar en el nombre de sólo Jesús. Sin embargo, el mandamiento explícito de la Biblia es para bautizar en el nombre de la Santísima Trinidad. El empleo de las tres personas divinas se ve tambiém en la bendición apostólica: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén" (2 Corintios 13:14).



La Cena del Señor
Texto a memorizar
"Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga" (1 Corintios 11:26)

Pregunta 1 ¿Qué es la Cena del Señor?

Respuesta: Como el bautismo, la cena del Señor es la otra ordenanza que instituyó nuestro Señor, y ella consiste en que el creyente miembro de la iglesia participa simbólicamente del cuerpo y de la sangre de Cristo, al comer del pan y beber del vino, consagrados por el ministro, en memoria del Señor Jesús quien murió en la cruz por nuestros pecados.

Pregunta 2 ¿Con cuáles otros nombres es conocida esta ordenanza?

Respuesta: En el Nuevo Testamento se usan estos términos también para referirse a esta preciosa ordenanza: el partimiento del pan (Hechos 2:42), la comunión (1 Corintios 10:16), y la mesa del Señor (1 Corintios 10:21). En la iglesia Católica Romana la llaman también eucaristía y misa.

Pregunta 3 ¿Por qué no es un sacramento la cena del Señor?

Respuesta: En primer lugar, la palabra sacramento se deriva del latín y significa juramento de lealtad, el que hacía el soldado al ser enlistado en el ejército de Roma, le juraba lealtad al ejército, a Roma y al emperador. Pero en la teología de la Iglesia Católica Romana, sacramento es un medio visible de una gracia invisible, que tiene la virtud de transmitir, de por sí, al comulgante, una cierta cantidad de gracia santificante. En este sentido, la cena del Señor no es sacramento, pues la Biblia no enseña para nada tal afirmación. No hay ninguna acción misteriosa en esta celebración.

Pregunta 4 ¿Qué significa la Cena del Señor?

Respuesta: La cena del Señor es un memorial, un recordatorio de la muerte de nuestro Salvador. El no estableció ninguna fiesta para que conmemorásemos su nacimiento, pero sí nos dejó esta ordenanza para que recordásemos su muerte. La razón es obvia: no debemos olvidar jamás que Cristo nos salvó por medio de su sacrificio en el Calvario. Y como él se iba a ausentar, en cuerpo y alma, al ascender al cielo a la diestra de su Padre, él dijo que hiciéramos esto "en memoria" de él. (1 Corintios 11:23-25).

Pregunta 5 ¿Qué anuncia la Cena del Señor?

Respuesta: El apóstol Pablo dice: "Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga" (1 Corintios 11:26). Anuncia o proclama, pues, el hecho de la muerte del Señor. De manera que hay tres predicaciones que los cristianos podemos hacer: la predicación verbal, la predicación pictórica (o en otras palabras lo que encierra el simbolismo de esta ordenanza) a través de la cena del Señor, y la predicación del testimonio de nuestra vida. Además, la cena del Señor alude al pasado, a la muerte de Cristo; alude al presente, a nuestra comunión con el Señor; y alude al futuro, a la segunda venida del Señor.

Pregunta 6 ¿Quiénes deben participar de esta ordenanza?

Respuesta: Los creyentes, miembros de la iglesia y en comunión con ella. Jesucristo instituyó esta ordenanza cuando estaba con sus discípulos reunidos en el aposento alto en Jerusalén, y encargó a la iglesia local la administración de esta ordenanza. No es, pues, una ordenanza para los inconversos. La invitación la hace el Señor y no la iglesia, y él ha invitado a sus discípulos a participar de esta Cena conmemorativa.

Pregunta 7 ¿Es cierta la Transubstanciación?

Respuesta: La Transubstanciación es una doctrina católica romana y por medio de ella se enseña que el pan y el vino, en el instante de ser "consagrados" por el sacerdote, se convierten automáticamente en la carne y la sangre literales de Jesucristo. Desde luego, esta es una doctrina de pura invención humana, pues el Nuevo Testamento no enseña tal cosa, aparte de que semejante fenómeno sería repugnante al paladar e inadmisible desde el punto de vista físico.

El error resulta de una interpretación demasiado literalista de las palabras de Cristo en Lucas 22:19-20. Estas palabras no pueden ser tomadas literales, pues Cristo también dijo: "Yo Soy la puerta" "Yo Soy la luz", etc. y así como Cristo no es literalmente una puerta o una bombilla eléctrica, tampoco puede ser su cuerpo de carne y sangre, un pedazo de pan y una copa de vino. Más bien se debe tomar este pasaje como algo simbólico, donde tanto el pan como el vino representan el cuerpo y la sangre de Cristo.

Pregunta 8 ¿Con cuánta regularidad se debe celebrar la Cena del Señor?

Respuesta: A la luz de Hechos 20:7, se puede inferir que los cristianos tenían la costumbre de juntarse el primer día de la semana para partir el pan en obediencia al mandato del Señor, y que esta celebración tenía para ellos una importancia muy grande. No hay, sin embargo, una orden específica en el Nuevo Testamento respecto a cuál debe ser la regularidad en la celebración de esta ordenanza. . . ." Es la iglesia local, entonces, la que debe decidir qué tan regularmente debe celebrar esta ordenanza. Muchas iglesias la celebran una vez por mes, mientras que otras cada dos y aun cada tres meses.

Pregunta 9 ¿Cuál es la actitud correcta para participar de la Cena del Señor?

Respuesta: El miembro de iglesia, al participar de la cena del Señor, debe hacerlo con reverencia y meditando con gratitud en los sufrimientos y la muerte vicarios (este término, habla de alguien que muere en lugar de otros) del Señor Jesús. También debe participar "dignamente", como dice el apóstol Pablo, lo cual quiere decir que debe entender lo que está haciendo; es decir, no debe hacerlo por una mera costumbre ni como una simple ceremonia religiosa; su participación debe ser con inteligencia. Es muy peligroso participar "desordenadamente" de la Cena del Señor. (1 Corintios 11:27-34).

Pregunta 10 ¿Debe el miembro de la iglesia privarse de participar de la Cena del Señor?

Respuesta: Participar de la cena del Señor es para el miembro de iglesia un deber y un privilegio. A muchos miembros no les importa para nada desobedecer este mandamiento del Señor. Esto sucede generalmente cuando el creyente anda apartado de Cristo y de la iglesia. Hay algunos, sin embargo, que se privan de este privilegio porque dicen que no son dignos de participar. Realmente, nadie en sí mismo es digno, pero es por la gracia de nuestro Señor que podemos disfrutar de estas preciosas bendiciones espirituales. El recuerdo constante de la muerte de nuestro Salvador nos estimulará a serle leales y a consagrarnos más a él y a su causa. La invitación la hace el Señor y no la iglesia, y él ha invitado a sus discípulos a participar de esta ordenanza.



La vida cristiana

Texto a memorizar
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Pregunta 1 ¿Qué es la vida cristiana?

Respuesta: La vida cristiana es la nueva vida en Cristo. El cristiano sabe que ahora debe vivir para su Señor y agradarlo en todo. Toda su actuación será siempre la actuación de un cristiano. Jesucristo ocupa ahora el lugar central en su vida. (Filipenses 1:21; Gálatas 2:20).

Pregunta 2 ¿Cuál es el ideal supremo de la vida cristiana?

Respuesta: El ideal supremo de la vida cristiana es llegar a ser cada vez más semejante al Señor Jesucristo. El es nuestro ejemplo supremo, y el perfeccionamiento de nuestra salvación es que lleguemos a ser como él es. El cristiano procura imitar conscientemente a Jesús. (1 Juan 3:2; Filipenses 2:5; 3:12).

Pregunta 3 ¿Cuáles son los deberes principales de la vida cristiana?

Respuesta: Son éstos: la vigilancia y la perseverancia. Vigilar es no dormirse espiritualmente, sino estar alerta a los peligros y las tentaciones que rodean continuamente al cristiano. No debemos confiarnos demasiado, porque: "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga" (1 Corintios 10:12). En la mayoría de los casos, los cristianos caen por falta de vigilancia. El cristiano también debe perseverar en el bien y en su fidelidad al Señor, Esto requiere de un esfuerzo inteligente. Hay algunos que empiezan en el camino de la fe, pero luego se apartan. Algunos son buenos cristianos por muchos años, pero luego, poco a poco, o aun repentinamente, desisten y se vuelven negativos. Lo importante es que día tras día, no importe lo que pase, el cristiano siga igual, y aun mejor, creciendo en el Señor. Que cuando la muerte le sorprenda, él sea hallado fiel. En el Nuevo Testamento hay una cantidad grande de versículos en los que el Espíritu Santo nos exhorta a perseverar. Mateo 26:41; 1 Pedro 5:8, 9; Gálatas 6:9; Mateo 24:13; Lucas 9:62.

Pregunta 4 ¿Cuál es un gran incentivo para vivir la vida cristiana?

Respuesta: La promesa y la esperanza de la segunda venida de Cristo constituye un incentivo o estímulo poderoso a vivir la vida cristiana. La razón es porque sabemos que el Señor volverá a la tierra para estar con su pueblo redimido. Vivimos, pues, para alcanzar una meta. El cristiano, como las cinco vírgenes prudentes de la parábola, debe estar en actitud de espera para la venida del Esposo. Mateo 24:42; 25:4, 7; 1 Juan 3:2, 3; Tito 2:13.

Pregunta 5 ¿Cómo debe el cristiano considerar su propio cuerpo?

Respuesta: Antes de que un hombre se convierta a Cristo, su cuerpo es por lo general un instrumento de pecado; pero ahora, en su nueva vida, el cuerpo debe ser un instrumento de justicia y santidad. El cristiano debe glorificar a Dios por medio de su cuerpo, porque éste es el templo del Espíritu Santo y debe presentarlo en "sacrificio vivo". En otras palabras, el cristiano ya no debe hacer con su cuerpo o por medio de él lo que quiera, sino lo que es correcto, edificante, y que dé un buen testimonio del poder transformador del evangelio. Romanos 12:1, 2; 6:19, 22; 1 Corintios 6:12, 18-20.

Pregunta 6 ¿Qué es la vida cristiana en esencia?

Respuesta: La vida cristiana en esencia es negación, lucha y discipulado. El yo tiene que morir y una cruz debe ocupar su lugar, o sea Cristo mismo. Pero perseverar en esto supone lucha. Cada día, en verdad, el cristiano libra una batalla. Nuestro anhelo constante debe ser vivir la vida victoriosa. Y lo normal en el cristiano debe ser ir en pos del Señor. Cristo es el Guía, el Maestro, el Jefe. Nuestro deber es seguirle. Usted, que es un nuevo creyente, se dará cuenta de todo esto muy en el comienzo de su vida cristiana. Es bueno aprender a llevar su cruz cada día. Siempre la victoria es más dulce cuando la lucha ha sido más cruenta. Mateo 16:24-26; 1 Corintios 9:25-27; Gálatas 2:20; Efesios 6:12.

Pregunta 7 ¿Contra cuáles hábitos debe precaverse el cristiano?

Respuesta: Hay ciertas cosas en particular que son como resbaladeros comunes para muchos cristianos. El nuevo creyente debe conocer esto muy bien y estar prevenido. Una es la pereza espiritual y enfriamiento general en su vida de cristiano. Hay lo que llamamos los “cristianos fríos”. Esta clase de cristianos más bien estorban a la obra del Señor. La frialdad es una actitud general de indiferencia hacia las cosas del Señor. El mayor obstáculo a la obra de Cristo en el mundo a menudo no son los enemigos del evangelio, sino los mismos creyentes cuando no hacen nada positivo en pro de la causa y más bien dan un mal testimonio. La carnalidad es el pecado de los cristianos. Usted no sea un cristiano carnal sino un cristiano espiritual. Romanos 12:11; 1 Corintios 2:14, 15; 3:1-3.

Pregunta 8 ¿Cuál es el ministerio del Espíritu Santo en la vida del cristiano?

Respuesta: El Espíritu Santo desempeña un ministerio importantísimo y variado en la vida del cristiano. En esencia, dicho ministerio consiste en ir paulatinamente formando la imagen de Cristo en el creyente. El Espíritu Santo es revelador, santificador y fortalecedor. Ayuda al creyente a entender mejor las Sagradas Escrituras; lo santifica o aparta para que sea un vaso de honra para el Señor; y lo capacita y dota de poder para que pueda rendir un servicio útil y eficaz. Por eso el cristiano debe valerse continuamente del Espíritu Santo y sus auxilios. En verdad, el cristiano debe hacer un acto de total rendición al Espíritu Santo para ser lleno de él. También el Espíritu Santo redarguye de pecado al creyente y lo impulsa a volver al camino de la obediencia a Cristo. Juan 14:26; Hechos 1:8; Romanos 8:13-16; Efesios 4:30; 5:18.

Pregunta 9 ¿Qué es lo que el Señor quiere del cristiano?

Respuesta: Muy específicamente el Señor quiere que sus discípulos lleven o produzcan fruto. Este es uno de sus propósitos en la obra redentora que él hizo en nosotros. Es como el que siembra una semilla, ¿para qué la siembra?: Para que brote y crezca una planta y luego dé fruto. Se puede ver por el pasaje de Juan 15:4-17, que el fruto principal que Cristo espera de los creyentes es el fruto del amor. Si hay este fruto en forma inequívoca, es seguro que las otras virtudes o gracias cristianas también aparecerán. Una vida con fruto además de ser útil es hermosa. Gálatas 5:22, 23; Colosenses 3:1-3, 12-17.

Pregunta 10 ¿Cuáles son algunas cosas que le ayudan al cristiano a vivir una vida floreciente?

Respuesta: Son éstas: Leer, estudiar la Biblia y meditar en ella continuamente; vivir una vida de oración, y asistir regularmente a los cultos de la iglesia. A través de la Biblia, Dios le habla al creyente; y cuando el cristiano ora, él le habla a Dios. La vida cristiana es, entonces, un diálogo permanente entre el cristiano y Dios. La oración es el fuego que da calor; la Biblia es la despensa que da alimento. Necesitamos la comida para estar fuertes; necesitamos del calor para estar entusiastas. Es una buena costumbre cristiana el orar a Dios antes de comer, al acostarse a dormir y al levantarse en la mañana. La oración de fe es un arma poderosa. Nunca estamos más cerca del Señor que cuando le buscamos de rodillas en oración. Asistir a los cultos es muy necesario. La vida diaria y secular muchas veces nos abruma y nos seca espiritualmente; pero al asistir al templo y participar en el culto, somos renovados espiritualmente. En su casa, Dios siempre tiene un mensaje para nosotros. A usted, mi nuevo hermano en Cristo, le recomiendo que empiece muy bien su vida cristiana. No descuide ninguna de estas tres cosas, y sentirá cómo crece espiritualmente. Primero hay que crecer para después poder dar fruto. La vida cristiana es un romance, una aventura preciosa de fe. Entre en ella con decisión y gozo. Sepa que el Señor estará siempre a su lado para inspirarle y ayudarle. Entonces, mi hermano, adelante, sin echar pie atrás. Dios le bendiga. Mateo 4:4; Lucas 24:32, 45; Juan 5:39; 17:17; Efesios 6:18; 1 Tesalonicenses 5:17; Santiago 5:13, 15, 16.



El evangelismo personal
Texto a memorizar
“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio” (Hechos 8:4).

Pregunta 1 ¿Qué es el evangelismo personal?

Respuesta: El evangelismo personal es cuando el cristiano evangélico le habla a un inconverso acerca del evangelio de Jesucristo. Es la tarea de la comunicación de la verdad eterna de Dios a los individuos que todavía no están salvos porque no han creído en Cristo. Juan 4:28, 29; Hechos 16:32.

Pregunta 2 ¿Es el evangelismo personal una responsabilidad del cristiano?

Respuesta: No es solamente su responsabilidad, sino que es también su privilegio. El Señor Jesucristo espera que el que se convierte a él, les diga a otros acerca de su nueva experiencia de orden espiritual. Usted mismo se hizo cristiano evangélico precisamente porque hubo alguien que le habló acerca de Cristo y de la necesidad suya de ser salvo. Sea usted un cristiano de boca abierta, que sabe dar su testimonio de conversión a otros. Si más cristianos hicieran este trabajo, mayor número de personas se convertirían al Señor. A decir verdad, uno de los primeros impulsos que el recién convertido siente, es comunicar las nuevas del evangelio a los demás. Cada nuevo creyente debe ser un ganador de almas. Lucas 8:39; Marcos 1:17; 16:15; Hechos 1:8.

Pregunta 3 ¿Es importante hacer este trabajo?

Respuesta: Sí, es importante; aun más, es indispensable. Realmente, el corazón, la esencia de la obra del Señor es el evangelismo personal. Todo lo demás que se hace en ella, es precisamente para robustecer ésta; por manera que si los cristianos no hacemos la obra del evangelismo personal, todo lo demás viene a ser innecesario. El material de que están compuestas las iglesias locales son los individuos que se convierten al evangelio; entonces, resulta claro que el primer trabajo que hay que hacer es el de ganar a los hombres y a las mujeres para Cristo. 1 Corintios 9:16; 2 Timoteo 4:2.

Pregunta 4 ¿Quiénes deben hacer este trabajo evangelístico?

Respuesta: Todos los que han sido salvos por Jesucristo deben hacer este trabajo. Esto incluye a usted, el nuevo creyente. Dios no le encargó a los ángeles la predicación del evangelio; es lógico también que los que todavía son inconversos, no pueden ni deben dar el evangelio a otros. El evangelismo personal no es una responsabilidad exclusiva de los pastores. Cierto, ellos deben hacer este trabajo, pero cada cristiano en particular debe hacerlo también. Alguien ha dicho que las ovejas se reproducen entre sí mismas. Es interesante observar que la expansión del cristianismo en los primeros años, se debió principalmente al testimonio personal de los llamados cristianos laicos. Hechos 4:20; Romanos 1:8; 1 Tesalonicenses 1:8.

Pregunta 5 ¿Cuándo debe el nuevo creyente hacer este trabajo?

Respuesta: Una respuesta directa sería: siempre. Es decir, en toda oportunidad que se presente, el nuevo creyente debe estar listo y dispuesto para dar el mensaje del evangelio. Y las oportunidades, realmente, abundan. Tenemos algunos familiares inconversos a quienes conviene hablarles del Señor; también nuestros vecinos, nuestros amigos, compañeros de estudio o de trabajo, o cuando uno va de viaje. De día o de noche debemos dar el mensaje. Sin embargo, es posible, y conveniente muchas veces, el apartar algún tiempo especial para salir en busca de almas para hablarles del evangelio. Esta sería una buena manera de usar nuestro llamado tiempo libre, como los domingos por la tarde, o algunas noches después de la cena. Por supuesto, es sabio escoger un tiempo que resulte conveniente para el individuo a quien vamos a evangelizar. 1 Pedro 3:15, 16.

Pregunta 6 ¿A quiénes hay que evangelizar?

Respuesta: A toda persona que todavía no ha oído el evangelio, y toda persona que aún no ha creído en Jesucristo como su Salvador personal, necesita que se le evangelice. El evangelio es el mensaje de salvación de Dios para todos los hombres. La Biblia afirma el hecho de que todos los hombres son pecadores, "y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23b). Por todas partes uno fácilmente se encuentra con personas que no tienen la seguridad de su salvación. La iglesia cristiana está en el mundo precisamente para proclamar las buenas nuevas de salvación. Lucas 8:39; Romanos 1:14, 15; 10:14, 15.

Pregunta 7 ¿Qué táctica hay que emplear al evangelizar?

Respuesta: No basta evangelizar, sino que hay que saber hacerlo. Hay que procurar que el individuo a quien estamos evangelizando no se sienta ofendido. Conviene ganar su amistad, su interés y su atención. No es bueno mostrar aire de superioridad y, sin embargo, uno debe hablar con convicción y sinceridad. No siempre será lo mejor lanzarse de buenas a primeras al tema de la salvación; se debe esperar el momento oportuno para en la conversación deslizarse hacia los asuntos espirituales. Pero una vez abordado el tema, hay que permanecer en él hasta su final lógico. También hay que actuar con amor, con paciencia y con sabiduría. Debemos confiar en que el Señor bendecirá nuestra labor de evangelismo personal. Mateo 10:16; 1 Corintios 9:22.

Pregunta 8 ¿Qué se le debe decir a la persona inconversa?

Respuesta: En primer lugar hay que hacerle ver, con la Biblia, que es pecadora y que necesita del perdón de Dios. Luego, que Dios la ama, y que en prueba de su amor envió a su Hijo Cristo Jesús al mundo. Después hay que explicarle que Jesús murió voluntariamente en la cruz para salvar al pecador. Entonces, que las condiciones para que Cristo la pueda salvar son el arrepentimiento y la fe. Finalmente, hay que confrontar al individuo con Jesucristo, a fin de que tome la decisión de recibirlo como su Salvador. Si da este paso, se le pueden leer las palabras de Juan 5:24, que hablan de la seguridad de la salvación.

Hay casos que convendrá contestar algunas preguntas, disipar ciertas dudas y contrarrestar objeciones; esto hay que hacerlo, sin embargo, con mucho tacto, y tener el cuidado de no quedarse sólo en los aspectos negativos. El plan de Dios para la salvación del hombre es muy definido y positivo a la vez que claro y sencillo. El siguiente breve bosquejo le puede ser muy útil en su labor de evangelizar:

1. Todos hemos pecado. Romanos 3:23.

2. De sí mismo, el hombre no puede salvarse. Romanos 7:24.

3. Cristo ya hizo todo para la salvación de los hombres. Romanos 5:8.

4. El pecador debe creer para ser salvo. Romanos 10:8-10.

Le recomiendo llevar siempre consigo un Nuevo Testamento, y tener estos versículos subrayados en rojo.

Pregunta 9 ¿Qué hacer con los que se convierten a Cristo como resultado del evangelismo personal?

Respuesta: Si usted logra ganar un alma para Cristo, es seguro que va a sentir un gozo muy grande en su corazón y se va a sentir animado a continuar en la preciosa labor de ganar almas. Su responsabilidad, sin embargo, no termina allí. Es conveniente que haga las siguientes cosas:

1. Ore con el individuo evangelizado para que le dé gracias a Dios por la salvación de su alma.

2. Invítelo a asistir a los cultos de su iglesia y explíquele muy bien el horario.

3. Si es necesario, ofrézcale acompañarlo, por lo menos las primeras veces.

4. Consígale una Biblia o un Nuevo Testamento y recomiéndele su lectura.

5. Déle su amistad cristiana y preséntelo al pastor y a los hermanos de la iglesia.

6. Ore constantemente por él.

7. Hágale una o dos visitas en su casa y anímelo a que siga adelante en su nueva vida en Cristo.

8. Recomiéndele un buen curso de discipulado o recomiéndelo al pastor para que sea discipulado en la doctrina básica de la iglesia.

Pregunta 10 ¿Cuál es la recompensa del que hace el trabajo de evangelizar?

Respuesta: Experimenta gozo, el gozo de servir al Señor y de ver a un alma rendida a los pies de Cristo y salva. También demuestra ser un cristiano sabio y crece en su propia vida espiritual. Además, participa en el adelanto de su iglesia al traer nuevos miembros a ella, y es un ejemplo y una inspiración a los demás hermanos, quienes sin duda querrán imitarlo. Lucas 15:7, 10; Proverbios 11:30.



Compañerismo y trabajo en la iglesia

Texto a memorizar
“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor” (Romanos 12:11).

Pregunta 1 ¿Qué es la iglesia local para el nuevo creyente?

Respuesta: La iglesia local es para el nuevo creyente algo así como su segundo hogar y su familia mayor. Ella representa un nuevo compañerismo en su vida. En verdad, sus mejores amigos ahora serán sus hermanos en Cristo. Todos los que forman la iglesia deben ser buenos compañeros entre sí. La iglesia le presenta un ambiente apropiado para el desarrollo de su vida social. Es bueno, por tanto, que el nuevo creyente participe hasta donde le sea posible en las actividades recreativas de su iglesia. Hechos 2:44; Romanos 12:10; Gálatas 2:9.

Pregunta 2 ¿Es posible que surjan fricciones entre los miembros de la iglesia?

Respuesta: Sí, es posible, y por una sencilla razón, porque somos humanos. El problema es siempre el hombre y no exactamente las circunstancias que le rodean. También, las fricciones surgen por ignorancia, por no tener todos el mismo grado de cultura, y, en fin de cuentas, por ser cristianos carnales y no espirituales. En la iglesia hay individuos convertidos y algunos que no lo son. Ninguna iglesia es perfecta todavía; sin embargo, uno de sus propósitos es el de ser mejor cada vez, tratando de imitar a su Jefe y Cabeza, Cristo Jesús. Romanos 12:3; 1 Corintios 3:1-4; Filipenses 4:2.

Pregunta 3 ¿Qué se debe hacer ante una situación así?

Respuesta: Se pueden hacer varias cosas: 1) Orar a Dios pidiendo luz, dirección, y una actitud reconciliadora. 2) Se puede conversar con el hermano con quien se tuvo la fricción o el mal entendido, y procurar en buen espíritu aclarar las cosas. 3) De ser necesario, es bueno conversar con el pastor sobre el problema, y pedir su intervención sabia y espiritual. 4) Si hubo uno que cometió la falta, él debe reconocerla y en espíritu humilde debe pedir perdón al hermano que se dio por ofendido. 5) Los hermanos deben mostrar la verdadera amistad cristiana unos con otros. Romanos 12:16-19; Hebreos 13:17; Mateo 18:15-22.

Pregunta 4 ¿Qué cosas contribuyen al compañerismo entre hermanos?

Respuesta: El compañerismo es una relación que hay que fomentarla y desarrollarla. Desde luego, su base y razón de ser es que hemos tenido una experiencia común de salvación, formamos una familia, la del Señor, y servimos al mismo Dios. Es bueno que después de los cultos los hermanos se saluden y conversen entre sí, sin hacer ninguna distinción. Debemos hacer de nuestra iglesia un sitio agradable para todos los que concurren a ella. Interesémonos unos en otros, compartiendo nuestras tristezas y gozándonos en las bendiciones que los demás han recibido. Cuando un miembro de nuestra congregación está enfermo, visitémosle o de alguna otra forma manifestémosle nuestra simpatía. Los hermanos en la fe deben orar unos por otros. Este espíritu de amor y de acercamiento amistoso caracteriza a los que somos verdaderamente hijos de Dios. Juan 13:34, 35; Mateo 25:34-40; Hebreos 10:24.

Pregunta 5 ¿Qué consecuencias puede haber cuando los hermanos se enemistan entre sí?

Respuesta: La primera consecuencia es la enemistad en sí misma, cosa en extremo triste por cierto. Ambas familias o personas van a perder por lo menos algo de la felicidad y del provecho espiritual de estar presentes en los cultos de la iglesia. Si la enemistad adquiere cierta proporción, existe el peligro que una o aun quizá las dos familias se retiren por completo de la iglesia, lo cual vendría a ser una tragedia para todos. La efectividad en el servicio a Dios y a su iglesia se puede ver igualmente muy reducida. Y cuando internamente se rompe la armonía de la congregación, la obra total de la iglesia sufre menoscabo. La paz y la armonía entre los miembros que forman una congregación son muy necesarias para la buena marcha de la obra del Señor, asimismo que para la comunión individual con Dios. El verdadero espíritu cristiano es de paz y mansedumbre y siempre tiende a la reconciliación. Efesios 4:2, 3; Colosenses 3:12-15; Salmo 133; Efesios 4:31, 32.

Pregunta 6 ¿Debe el cristiano trabajar en su iglesia?

Respuesta: La respuesta es un categórico sí. La salvación se desarrolla mediante el servicio. No somos salvos por las buenas obras, pero sí somos salvos para buenas obras, las que Dios "preparó para que anduviésemos en ellas." La iglesia es nuestra primera esfera de servicio. El nuevo creyente debe buscar su lugar de servicio en la obra del Señor. No queremos que los de afuera hagan la obra interna de la iglesia. Los que formamos la iglesia tenemos la responsabilidad de apoyarla, sostenerla y ayudar a su crecimiento. La fe genuina siempre se expresa en una actividad de servicio gozoso a Dios. Cada cristiano, sin excepción, debe hacer algo por adelantar la causa del evangelio en el mundo. Es bueno que demos cualquier colaboración que podamos a las otras iglesias hermanas, pero primero debemos colaborar en nuestra propia iglesia. Cuando Saulo de Tarso se convirtió a Cristo en el camino a Damasco, después de preguntar: "¿Quién eres, Señor?", él preguntó: "¿Qué quieres que yo haga?" Un cristiano activo no solamente es útil sino que también se protege para vencer las tentaciones de Satanás. Filipenses 2:12, 13; Romanos 12:6-8, 11; 1 Tesalonicenses 1:3; 1 Corintios 15:58.

Pregunta 7 ¿Qué cosas puede hacer el cristiano para colaborar?

Respuesta: Por supuesto, el nuevo creyente todavía no tiene experiencia para desempeñar cualquiera de los cargos que hay en una iglesia, pero entre más pronto empiece a colaborar será mejor. Es bueno que descubra su talento o capacidad y que asesorado de su pastor, se disponga a colaborar en lo que sea necesario. Para el funcionamiento interno de una iglesia hay varias cosas que se pueden hacer, como ser maestro de una clase de la escuela dominical, o superintendente de ésta, o secretario de la iglesia, o director de algunas de las organizaciones de la iglesia, o ser miembro en alguna de las comisiones, o servir como ujier, recogedor de las ofrendas, repartidor de los boletines, etcétera. Si tiene buena voz, también puede ayudar en el coro. Sin embargo, hay que admitir que en una iglesia siempre hay más miembros que el número de cargos que se pueden ofrecer. De modo que siempre habrá algunos hermanos que no serán nombrados para algún trabajo en particular, Esto no debe enojarlos ni desanimarlos, pues siempre queda la tarea imprescindible de todo creyente, y ésta es invitar a otros a venir a los cultos y hacer la obra del evangelismo personal. Para esta tarea no hay límite de número de personas, ni se necesita tampoco de un nombramiento especial; pues ya todos sabemos que como cristianos tenemos el deber de compartir nuestro testimonio de salvación con otros, y, además, esta es la obra que Dios quiere que todos nosotros hagamos. Marcos 5:19, 20; Juan 4:28, 29; 1 Tesalonicenses 1:8; Romanos 16:12.

Pregunta #8 ¿De qué manera nos capacita Dios para hacer su obra?

Respuesta: Dios nos capacita dotándonos de poder por medio del Espíritu Santo. Esta fue la promesa que nuestro Señor dio a sus discípulos, según leemos en Hechos 1:8. La obra del Señor la debemos hacer en el poder y bajo la dirección y la bendición del Espíritu Santo. Además, Dios imparte, según su voluntad, los dones espirituales a los cristianos en la iglesia, para ser usados en la adoración, en el servicio, en el testimonio y en la edificación de los creyentes. Uno no puede exigir los dones espirituales, sino recibirlos según el Espíritu Santo los dé, y ejercerlos en orden y con humildad y amor. De la lista de los dones espirituales, el más importante en cuanto a la relación y motivación es el don del amor, y luego, en cuanto a ministerio de enseñanza y edificación, el don de profecía. Nadie puede tener los dones del Espíritu si primero no tiene al Espíritu de los dones. Debemos, pues, permitir que el Espíritu Santo nos use como él quiera. El que dice que tiene al Espíritu Santo debe también poder decir que el Espíritu Santo lo tiene a él. Y la principal evidencia de esta recíproca posesión es una vida gozosa de santidad dinámica. 1 Corintios 12:1, 7-11; 28-31; 13:1, 8, 13; 14:1-3; 39, 40; 1 Tesalonicenses 5:23.

Pregunta 9 ¿De quién somos nosotros servidores?

Respuesta: Un punto importante en el asunto de nuestro trabajo en la iglesia es saber que es a Jesucristo a quien servimos, principalmente. A veces ciertas actitudes de los hermanos en la fe pudieran desanimarnos en continuar dando nuestro servicio, pero si sabemos que somos servidores de nuestro Señor entonces vamos a seguir adelante, en la confianza de que de él, a su debido tiempo, recibiremos la recompensa. La obra es del Señor y no realmente nuestra, y ella tiene la garantía divina de continuidad y estabilidad, aun a pesar de nuestros yerros y negligencia. En verdad que es un gran privilegio el que nosotros podamos ser siervos del Dios Altísimo. Romanos 12:11; Efesios 6:7; Colosenses 3:24; Apocalipsis 22:12.

Pregunta 10 ¿Cuál debe ser la relación entre el cristiano y su pastor?

Respuesta: El pastor es el ministro de Dios en la dirección humana de la iglesia. Sus deberes principales son predicar "todo el consejo de Dios" para la conversión de los pecadores y la edificación espiritual de los creyentes, apacentar al rebaño, y presidir todo el trabajo de organización para que la obra múltiple de la iglesia sea bien coordinada y efectiva. El creyente miembro de la iglesia tiene c
     
   
Diccionario Teológico
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